La multinacional Mars, especializada en snacks, nutrición para mascotas y alimentación, ha comunicado un desembolso de 190 millones de libras (220 millones de euros) destinado a actualizar y recortar el impacto ambiental de su emblemática fábrica de chocolate situada en Slough, en el área metropolitana de Londres.
El grupo propietario de marcas como M&M's, Orbit, Snickers y Pedigree transformará esta planta del Reino Unido en un centro de producción de nueva generación, en coherencia con el plan presentado en septiembre para destinar 1.000 millones de euros en Europa hasta finales de año con el fin de modernizar sus instalaciones y avanzar en la descarbonización de toda su cadena de valor.
El proyecto prevé la incorporación de líneas de producción punteras que combinarán robótica e IA con equipos renovados. Asimismo, se instalarán avanzados sistemas de refrigeración e infraestructuras de alta eficiencia energética, con el objetivo de elevar la productividad y recortar la huella de carbono del complejo.
La factoría de Slough integrará tecnología de gemelo digital que se apoyará en datos gestionados mediante IA para perfeccionar los procesos productivos, asegurar la uniformidad de los productos y minimizar tanto el desperdicio de alimentos como el de materiales.
Paralelamente, Mars reforzará la formación de su personal mediante nuevas rutas de acceso a puestos en ingeniería avanzada, automatización y producción basada en datos, garantizando que la plantilla adquiera las competencias técnicas necesarias para desempeñar estas funciones.
En la planta de Slough se creó por primera vez la barrita Mars en 1932 y hoy es un enclave clave dentro de la red europea de la empresa. Además de surtir al mercado del Reino Unido, la fábrica actúa como un importante centro exportador hacia la Unión Europea, con previsiones para 2025 de 2.700 toneladas de chocolate con destino a Irlanda y más de 12.300 toneladas dirigidas a Países Bajos.
“Esta inversión refleja nuestra visión a largo plazo y nuestro compromiso por seguir construyendo un negocio más innovador, competitivo y preparado para el futuro. La fábrica de Slough, profundamente vinculada a nuestra historia, demuestra cómo Mars sigue apostando por transformar sus operaciones con una mirada de largo recorrido, generando a la vez un impacto positivo y duradero en las comunidades en las que opera”, ha reflejado el 'general manager' de Mars, Adam Grant.