El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha sostenido este lunes que la gestión de los flujos turísticos en España no debe apoyarse en recortar la capacidad de los aeropuertos, sino en regular la oferta de alojamiento en los destinos finales.
En un encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Puente ha calificado de “hipocresía insoportable” la postura de administraciones como el Gobierno de las Islas Baleares, a las que reprocha que no pongan coto a las licencias de viviendas de uso turístico mientras reclaman “estrangular” los aeropuertos.
El titular de Transportes ha remarcado que “Aena no establece quién va a sus aeropuertos, pero sí puede dimensionarlos con arreglo a los viajeros que previsiblemente van a recibir”, insistiendo en que la función de estas infraestructuras es ajustarse a la demanda prevista.
En esta línea, ha recalcado que los aeropuertos son “parte del camino” y no el destino del viaje: “La gente no va a los aeropuertos, va a un apartamento, a la costa o a un hotel. Si lo que se quiere es que haya menos turismo en determinados territorios, donde hay que cerrar el grifo es en la parte final”.
Marco normativo europeo y asignación de ‘slots’
Puente ha recordado que la normativa comunitaria concede plena libertad a las aerolíneas para fijar sus rutas y obliga a los gestores aeroportuarios a atender esa demanda dentro de los límites establecidos en sus planes directores.
Ha precisado que “por normativa, los aeropuertos no pueden determinar quiénes van o quiénes vienen. Si una aerolínea quiere volar a una instalación y existe capacidad disponible según el plan director, el aeropuerto tiene que conceder los slots. No se puede limitar la capacidad más allá de lo establecido”.
Por este motivo, el ministro ha censurado que se pretenda hacer recaer sobre los gestores de las infraestructuras la responsabilidad de la saturación turística local mientras, al mismo tiempo, se incrementa la capacidad alojativa en los destinos, una actitud que ha descrito como un intento de “sacarse el problema de encima”.
Rotación turística y efecto en el tráfico aéreo
El responsable de Transportes ha abordado también cómo la subida de precios en el sector está modificando los patrones de viaje, rechazando que el encarecimiento del alojamiento esté provocando una caída en el volumen total de turistas.
Según ha explicado, el aumento de los precios ha reducido la duración media de las estancias, lo que genera una mayor rotación de las plazas disponibles y, en consecuencia, un incremento del número de pasajeros que pasan por las terminales.
“Antes un visitante podía permitirse 15 días en un apartamento en Alcúdia y ahora solo siete. Sin embargo, el apartamento sigue ocupado durante todo el verano, por lo que en lugar de dos personas al mes, ahora pasan cuatro. Y esas cuatro personas pasan por el aeropuerto.
Es pura lógica matemática y la aritmética no admite discusión”, ha concluido.