Pimco ha señalado en un reciente informe que el creciente apetito de los inversores por la inteligencia artificial (IA) está provocando crecientes tensiones en el mercado de crédito.
El estratega de crédito multiactivos de la gestora, Lofti Karoui, destacó que “Mientras el sentimiento hacia el sector tecnológico ha mejorado notablemente en el mercado de renta variable, el mercado de crédito ha mostrado mayor cautela, ya que los inversores evalúan las implicaciones de un ciclo plurianual de capex financiado con deuda”.
Según la firma, también se observa un giro relevante en el segmento de los préstamos apalancados ligados a compañías de software, un área donde se concentran buena parte de las inquietudes sobre el crédito privado. En este sentido, Karoui subrayó que “Los préstamos emitidos por compañías en cartera de firmas de 'private equity' han mostrado un comportamiento significativamente peor que los emitidos por compañías no patrocinadas”.
De acuerdo con el análisis de Pimco, el mercado está empezando a cuestionar la brecha cada vez mayor entre la evolución de la Bolsa y la del crédito en todo lo relacionado con la IA. Para los accionistas, “el potencial alcista justifica la apuesta”, mientras que, para los tenedores de deuda, “el riesgo bajista es real”.
Paralelamente, se ha abierto el debate sobre hasta qué punto los fondos de capital privado continuarán aportando apoyo financiero a las empresas que forman parte de sus carteras, en un entorno marcado por la intensa competencia en innovación tecnológica y la presión sobre sus balances.
En esta línea, el estratega multiactivo de crédito de Pimco apuntó que “El mercado parece haber reevaluado de forma significativa hasta qué punto los sponsors de 'private equity' pueden, o están dispuestos, a proporcionar liquidez y respaldo financiero a las compañías de sus carteras”.