Prim cerró el primer trimestre de 2026 con una facturación de 61,8 millones de euros, prácticamente calcada a la del mismo periodo del ejercicio previo (+0,2%), en un entorno condicionado por factores coyunturales que impactaron en la actividad hospitalaria y en las prescripciones médicas durante enero y febrero.
La compañía cotizada, especializada en tecnología médica y en soluciones de movilidad y cuidados de la salud, explicó este lunes que la huelga nacional de médicos -con una semana de paro mensual en diversas comunidades autónomas- junto con unas condiciones meteorológicas excepcionalmente adversas redujeron de forma transitoria la actividad, sobre todo en las áreas de ortopedia y rehabilitación. Este efecto se corrigió con la plena normalización en marzo, mes en el que las ventas avanzaron un 4% en comparación interanual.
Por líneas de actividad, sobresalió el negocio de Tecnologías Médicas, que elevó sus ingresos un 5% en el trimestre y compensó la menor aportación de Movilidad y Cuidados de la Salud, que retrocedió un 2% al estar más vinculado a la caída de las prescripciones electivas.
El margen bruto se situó en el 50,6% sobre las ventas, frente al 50,3% registrado un año antes, hasta alcanzar 31,3 millones de euros. Esta mejora vino respaldada por la política de precios y de aprovisionamiento, así como por el efecto positivo de la apreciación del euro frente al dólar.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) fue de 7,4 millones de euros, un 13,8% inferior al del primer trimestre de 2025, un descenso que la empresa atribuye al desfase temporal entre el volumen de ventas del periodo y la estructura de costes ligada al plan de crecimiento en marcha.
El beneficio neto consolidado se redujo un 32,6%, hasta 3,2 millones de euros, afectado adicionalmente por una valoración negativa de instrumentos financieros de 0,3 millones y por la ausencia de partidas no recurrentes que sí se registraron en el mismo tramo del año anterior.
Flujo de caja libre de 6,9 millones y tesorería sin deuda neta
Al cierre de marzo, la empresa disponía de una posición de tesorería de 22,5 millones de euros y no presentaba deuda financiera neta, tras destinar 2,2 millones al pago de dividendos e incentivos anuales. Además, mantiene líneas de crédito disponibles por más de 16 millones de euros.
La generación de caja destacó especialmente en el trimestre, con un flujo de caja libre de 6,9 millones de euros y una tasa de conversión de Ebitda en caja del 94%. Al mismo tiempo, el periodo medio de cobro se acortó en seis días, hasta situarse en 54.
Nuevo plan estratégico el 21 de mayo
La compañía remarcó que los elementos que condicionaron la actividad en los dos primeros meses del año son de naturaleza puntual y no modifican ni la estructura del negocio ni la tendencia de fondo. Asimismo, subrayó que la recuperación observada en marzo respalda la solidez de su modelo y su capacidad de reacción.
Prim mantiene el foco en la implementación de su nuevo plan estratégico, que dará a conocer el próximo 21 de mayo y que combinará crecimiento orgánico con disciplina financiera. La empresa aseguró que se encuentra en una posición robusta para aprovechar oportunidades de expansión, tanto orgánica como inorgánica, en los próximos trimestres.