La secretaria ejecutiva de UGT y responsable de Institucional, Empleo y Seguridad Social, Cristina Estévez, ha asegurado este lunes que el absentismo laboral "deliberado" es de "prácticamente cero" en España.
En una rueda de prensa convocada para presentar un informe sobre la evolución del mercado de trabajo, Estévez ha recalcado que todos los procesos de incapacidad temporal (IT) cuentan con el respaldo de un parte médico o de un informe de baja.
"Cuando la patronal habla del impacto que tiene la IT a efectos económicos, aunque también nos importa, para nosotros lo primero es la salud. Tendrían que descontar cuánto se están ahorrando por el hecho de que en lugar de hacer contrataciones o ampliaciones de jornadas se hacen horas extras", ha destacado Estévez, que ha advertido de que este incremento de carga laboral termina deteriorando la salud de los empleados afectados.
De acuerdo con el informe de UGT, en 2025 se llevaron a cabo en torno a 331 millones de horas extraordinarias, que recayeron, de media, sobre 944.000 asalariados, lo que equivale a un 5% del total.
En términos semanales, se registraron 6,38 millones de horas extra, un 5,2% menos que en 2024, pero un 10,5% más que las contabilizadas en 2019, ejercicio en el que comenzó a aplicarse el registro obligatorio de la jornada laboral.
Estévez ha precisado que, salvo contadas excepciones, las horas extraordinarias se consideran voluntarias, aunque más en teoría que en la práctica. "Cuando viene el jefe y te dice, ¿a qué te vas a quedar? Y es voluntario y dices, pues me voy a quedar. Esa carga de trabajo ¿en qué se traduce? Pues habitualmente en pérdida de salud, en muchas ocasiones sostenida en el tiempo y sin que esté medida dentro del servicio de prevención", ha denunciado.
De los casi 6,4 millones de horas extra que se realizan cada semana en 2025, cerca de 2,5 millones no reciben compensación económica, de modo que el 39% de estas horas no se paga. Aunque es la tasa más baja desde que comienza la serie, en 2011, el sindicato considera que continúa siendo un porcentaje muy elevado.
"El porcentaje de horas extras no pagadas sigue siendo enorme, puesto que estas suponen una cesión de tiempo de trabajo gratis en beneficio del empresario, lo cual se traduce en una cantidad destacable de salario perdido", critica la organización sindical.
Partiendo de que en 2025 se realizaron 130 millones de horas extraordinarias sin remunerar, UGT calcula que los asalariados dejaron de ingresar 2.535 millones de euros en sueldos. Si se toma el periodo 2011-2025, la cifra acumulada asciende a 37.000 millones de euros.
El sindicato subraya además que la Seguridad Social también ve reducida su recaudación, al no ingresar las cotizaciones asociadas a esos salarios no abonados por horas extra. En 2025, este agujero se situó en torno a 775 millones de euros, aproximadamente un 1,8% del déficit público previsto para ese mismo año, estimado en unos 42.000 millones de euros.
UGT denuncia que este uso "abusivo y continuado" de horas extraordinarias sin pagar por parte de las empresas sustituye la contratación de nuevo personal, con el consiguiente efecto negativo sobre el nivel global de empleo.
En esta línea, y aunque a escala agregada la desaparición de las horas extra no remuneradas no tendría por qué transformarse de forma directa en el mismo número de puestos, el sindicato estima que en 2025 se podrían haber generado hasta 62.000 empleos a tiempo completo para cubrir ese volumen de trabajo adicional.