UGT FICA y CCOO han decidido dejar sin efecto la huelga convocada en el sector de las estaciones de servicio para el próximo puente de mayo, prevista para los días 30 de abril y 3 de mayo, después de alcanzar un preacuerdo en la negociación del convenio colectivo que “desbloquea el conflicto”.
Según han explicado las organizaciones sindicales, el pacto alcanzado supone “un acuerdo histórico” en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), que contempla incrementos salariales del 6,4% a lo largo de los tres años de vigencia del convenio, garantía de IPC, reducción de jornada y diversas mejoras en las condiciones laborales.
En detalle, el texto pactado establece subidas salariales del 3,4% en 2025, del 2% en 2026 y del 1% en 2027, todas ellas con carácter retroactivo desde el 1 de enero de cada ejercicio, lo que permite alcanzar ese incremento acumulado del 6,4%.
El acuerdo incorpora además una cláusula de revisión salarial para 2026 y 2027 que asegura el IPC real, con un límite del 6% anual y sin posibilidad de revisión a la baja. En lo relativo a la jornada, el convenio contempla también una reducción del tiempo de trabajo anual durante toda su vigencia.
Asimismo, se actualizan y mejoran distintos complementos, como el plus festivo, que aumentará en dos euros a partir de 2026; el plus de distancia, que llegará a los 0,13 euros en 2027; el quebranto de moneda, que se fija en 667 euros anuales en 2026 y 2027, y el plus de limpieza, que tendrá un mínimo garantizado de 30 euros.
En el plano social, se revisa la regulación de la jubilación anticipada, facilitando que pueda solicitarse hasta un mes antes de la edad ordinaria de retiro y reordenando el pago de las primas en cuatro abonos semestrales.
También se refuerza la protección frente a los despidos, al establecer la obligación de una audiencia previa de hasta cinco días hábiles antes de cualquier cese.
Igualmente, el convenio introduce nuevas normas sobre el régimen de faltas, relacionadas con el registro de jornada y la notificación de ausencias, manteniendo como principio que las empresas deben proporcionar los medios necesarios para su cumplimiento. Las partes han acordado cerrar la redacción definitiva del convenio en un plazo máximo de 30 días.
Los sindicatos han calificado este entendimiento como “un avance contundente que refuerza derechos, protege salarios y demuestra que el binomio negociación y presión, son herramientas eficaces para arrancar mejoras reales”.