Ampliación | Tres muertos, entre ellos una periodista, en nuevos bombardeos de Israel en el sur de Líbano

Tres personas, incluida una periodista, mueren en Tiri en nuevos ataques israelíes que han dejado atrapadas durante horas a reporteras y equipos de rescate.

3 minutos

Local devastado por ataques de Israel en una localidad del sur de Líbano  Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Local devastado por ataques de Israel en una localidad del sur de Líbano Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

Al menos tres personas han perdido la vida este miércoles en un ataque del Ejército israelí contra la localidad de Tiri, en el sur de Líbano. Entre las víctimas figura una periodista que acudió a la zona para informar sobre el primer bombardeo y que, junto a otra reportera, quedó atrapada durante horas bajo el fuego de nuevos ataques israelíes.

Según ha informado la agencia oficial libanesa NNA, las primeras víctimas mortales son Mujtar Alí Nabil Bazzi y Muhammad al Hurani, alcanzados por un proyectil israelí cuando viajaban en un vehículo en este municipio del distrito de Bint Jbeil.

Tras este primer ataque, las fuerzas israelíes han vuelto a bombardear el área, dejando cercadas a las periodistas Zeinab Faraj y Amal Jalil, ambas del diario libanés “Al Ajbar”, desplazadas hasta Tiri para cubrir el incidente inicial.

Un equipo de la Cruz Roja Libanesa se ha dirigido a la zona y ha logrado recuperar los cuerpos de los dos fallecidos, aunque en un primer momento no ha podido evacuar a las reporteras debido a nuevos ataques con drones atribuidos a Israel.

Posteriormente, la Cruz Roja libanesa ha conseguido acercarse al lugar del bombardeo y trasladar a Faraj al hospital público de Tebnine. Durante el trayecto, la ambulancia ha sido tiroteada por el Ejército israelí, según recoge la NNA, que ha difundido imágenes del vehículo sanitario con impactos de bala.

Horas después, la Defensa Civil libanesa ha confirmado el fallecimiento de Jalil, que permanecía desaparecida. Su cuerpo ha sido localizado entre los escombros provocados por los ataques israelíes, después de que la Cruz Roja y las Fuerzas Armadas utilizasen una excavadora para remover la zona.

El presidente libanés, Joseph Aoun, había indicado en redes sociales que seguía de cerca la situación de Faraj y Jalil, “blanco de bombardeos israelíes”, y que había ordenado a la Cruz Roja Libanesa coordinarse con el Ejército “y las fuerzas internacionales a fin de completar la operación de rescate lo antes posible”.

El ministro de Información, Paul Morcos, ha expresado públicamente su pesar por la muerte de Jalil y ha denunciado en sus redes que “fue atacada por el Ejército israelí mientras ejercía su profesión informando de la verdad en Tiri”.

“Los ataques contra periodistas constituyen un crimen claro y una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario, ante lo cual no guardaremos silencio. Hacemos un nuevo llamamiento a la comunidad internacional (...) para que actúen y pongan fin a esta situación, impidiendo que se repita”, ha añadido el ministro.

Antes de confirmarse la muerte de la reportera, Morcos ya había declarado a la cadena Al Yazira que “Líbano responsabiliza a Israel de la seguridad de los periodistas”.

El Ministerio de Sanidad libanés ha actualizado este miércoles el balance de víctimas por los ataques israelíes contra territorio libanés desde el pasado 2 de marzo, elevándolo a 2.475 muertos y 7.696 heridos, cifras que continúan aumentando pese al alto el fuego pactado con Beirut la semana anterior.

Delegaciones de Líbano e Israel tienen previsto reunirse este jueves por segunda vez en Washington para tratar de detener los enfrentamientos entre las FDI y el partido-milicia chií Hezbolá, reactivados poco después de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán.

Condena de asociaciones de periodistas

El Sindicato de Periodistas de Líbano ha condenado lo ocurrido con Jalil y Faraj, calificándolo de “flagrante violación” de las normas y convenios internacionales que protegen a la prensa. En un comunicado, el organismo denuncia un “claro intento de intimidar a los medios de comunicación” que informan sobre la última ofensiva israelí en Líbano.

El sindicato subraya que “lo ocurrido no es un incidente aislado, sino parte de una serie reiterada de violaciones contra periodistas libaneses”, y exige al Gobierno y al Ejército de Líbano, así como a la Cruz Roja y a las organizaciones internacionales, que “intervengan de inmediato y garanticen el regreso seguro” de la periodista que entonces seguía desaparecida.

En la misma línea se ha pronunciado Reporteros Sin Fronteras (RSF), que en un breve mensaje en redes sociales ha lanzado un llamamiento “urgente” a la comunidad internacional para que presione “de inmediato al Ejército israelí para que permita el rescate” de Jalil. “¡Su vida corre peligro ahora! Los continuos ataques aéreos israelíes impiden que los rescatistas lleguen hasta ella”, ha advertido la organización.