VidaCaixa cerró el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto consolidado de 332 millones de euros, una cifra prácticamente calcada a la del mismo periodo del año anterior (+0,8%) y que, según la entidad, evidencia “la solidez de su modelo de negocio”, tal y como ha comunicado este lunes.
“En un contexto marcado por la volatilidad de los mercados, la entidad mantiene una evolución positiva y continúa reforzando la confianza de sus clientes”, aseguran desde la compañía.
Los recursos bajo gestión alcanzaron los 137.594 millones de euros (+6,3%), apoyados en las nuevas aportaciones, la rentabilidad obtenida y la fidelidad de los ahorradores a largo plazo. Esta evolución “pone de manifiesto el compromiso de los clientes con soluciones de ahorro diseñadas para acompañarlos a lo largo de las distintas etapas de su vida”.
Del volumen total administrado, 80.480 millones de euros proceden de seguros de vida, 47.868 millones corresponden a planes de pensiones y EPSV y 9.236 millones de euros a BPI VeP.
Al cierre de marzo, el importe conjunto de primas y aportaciones se situó en 3.955 millones de euros, un registro en línea con el de ejercicios previos.
La comercialización se ha apoyado especialmente en los seguros de ahorro, con un papel destacado de las rentas vitalicias y los 'unit linked', que concentraron el 61% del total de primas y aportaciones, reforzando la propuesta de valor de VidaCaixa en productos de ahorro que combinan protección y flexibilidad.
Las rentas vitalicias volvieron a figurar entre los motores del trimestre, con una contratación de 1.429 millones de euros, lo que supone un incremento del 49%. Las provisiones asociadas a estas rentas suman ya 43.500 millones de euros.
En paralelo, en un escenario de incertidumbre macroeconómica, la gama de 'unit linked de VidaCaixa', que superó los 16.000 millones de euros, se ha consolidado como “una solución sólida para el ahorro a largo plazo”.
Clientes sénior y prestaciones abonadas
Entre enero y marzo, VidaCaixa desembolsó 1.552 millones de euros en prestaciones a 760.000 personas, “cumpliendo su vocación de acompañamiento y protección a lo largo de todo el ciclo vital, pero especialmente del colectivo sénior”.
El 90% de los beneficiarios son mayores de 65 años y más de la mitad del total de las prestaciones se abona en forma de renta a este segmento de población.
En conjunto, VidaCaixa suma 7,2 millones de clientes en España y Portugal.