La nueva portavoz del PSOE, Rebeca Torró, ha negado que haya conversaciones con el Frente Amplio para que esta coalición no se presente en determinadas circunscripciones y aglutinar en la papeleta del PSOE la gran mayoría del voto progresista para las elecciones generales del 29 de noviembre.
En una entrevista en la Cadena SER, Torró (que ocupa el puesto tras la dimisión de Montse Mínguez) ha dejado claro que los acuerdos de su partido con el Frente Amplio se limitan al Senado (donde han pactado la candidatura conjunta Senado de Progreso), y que no se ha hablado de nada más.
El PP seguiría primero en escaños pese al pacto PSOE–Frente Amplio
Según una simulación elaborada por DEMÓCRATA, el PP seguiría siendo la primera fuerza en diputados si PSOE y Frente Amplio compartieran candidatura en las 33 provincias que eligen entre dos y seis representantes: los populares obtendrían 131 escaños y el 31,6% del voto nacional, frente a los 124 diputados que reunirían PSOE y Frente Amplio entre sus listas propias y conjuntas. Ambos espacios sumarían más votos que el PP —el 33,2%, una ventaja de 1,6 puntos—, pero conseguirían siete escaños menos.
Vox conseguiría 64 diputados y el 18,7% de los votos. Su suma con el PP alcanzaría los 195 representantes y el 50,3%, manteniendo la mayoría absoluta. Por su parte, Podemos obtendría dos diputados y el 3,1%, elevando el conjunto PSOE–Frente Amplio–Podemos a 126 escaños y el 36,3%. ERC y las demás candidaturas reunirían los 29 representantes restantes.
Dentro del espacio PSOE–Frente Amplio, las candidaturas compartidas lograrían 52 diputados; las listas propias del PSOE fuera del acuerdo, 64; y las de Frente Amplio, ocho.