El Senado, desdeñado por muchos electores, pero muy valorado por los partidos, como lo demuestran las matemáticas que unos y otros están haciendo en pos de ostentar su control tras las elecciones generales del 29 de noviembre.
PSOE y Frente Amplio ya han acordado concurrir unidos, lo que ha obligado a PP y a Vox a acelerar la búsqueda de acuerdos para no ceder la mayoría de la derecha, y también para lograr el gran premio: los 161 senadores (tres quintos de la Cámara), que permiten la renovación de cuatro puestos del Tribunal Constitucional pendientes de nuevo nombramiento.
La Cámara Alta, que se antoja la hermana pequeña a la hora de introducir el voto en la urna, es una plaza más importante de lo que aparenta, y ha quedado sobradamente demostrado tras una legislatura en la que el PP la ha usado de manera continua para marcar agenda.
Senado de Progreso
El acuerdo denominado ‘Senado de Progreso’ reúne al PSOE con Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y distintas organizaciones territoriales, entre ellas Compromís, Chunta Aragonesista, Batzarre y Més.
El pacto supone compartir candidaturas en buena parte del territorio nacional, pero obliga a los partidos participantes a negociar qué aspirantes ocuparán las posiciones más destacadas.
En las provincias peninsulares, cada elector puede votar a un máximo de tres candidatos, aunque se eligen cuatro senadores. Por ello, los partidos conceden especial importancia a la composición de las ternas que presentan ante los electores.
El PSOE mantiene una posición predominante en los acuerdos territoriales conocidos, aunque reserva espacios para las organizaciones de Frente Amplio. El reparto no es idéntico en todas las provincias y depende de las negociaciones entre las direcciones territoriales.
Esa pérdida de nombres no es la única consecuencia de la unidad. El artículo 27.3 del Reglamento del Senado reza que “los senadores que hayan concurrido a las elecciones formando parte de un mismo partido, federación, coalición o agrupación no podrán formar más de un Grupo parlamentario”.
Es decir, no habrá Grupo parlamentario Socialista en la Cámara Alta en la próxima legislatura. Además, la coalición de partidos tendrá un portavoz único y, en teoría, deberán consensuar sus votos.
PP y Vox
PP y Vox, sin embargo, y a tenor de lo que ambos han reconocido estar negociando, no perderían esa independencia. Feijóo ha señalado este martes que está intentando articular una "fórmula" con Vox en el Senado porque, tal y como ha subrayado, sería "un error facilitar al sanchismo" el dominio de esta Cámara, ya sea de manera directa o indirecta.
"Ellos saben hasta dónde podemos llegar. Ellos saben que tenemos sentido de Estado. Por tanto, si es recíproco, si sabe uno hasta dónde puede llegar en función de lo que tiene y se mantiene el sentido de Estado, es evidente que habrá que buscar alguna fórmula", ha dicho.
El líder de los populares ha precisado que los cinco senadores con los que Vox cuenta en la actualidad "son fruto de los acuerdos en los parlamentos autonómicos". "Son senadores autonómicos designados en las comunidades donde gobierna el PP por haber llegado a un acuerdo con Vox", ha remarcado, en referencia a los pactos territoriales que han permitido a los de Abascal acceder a representación en la Cámara Alta.
Qué dicen las encuestas
Las encuestas electorales dejan claro que el pacto entre el PSOE y el Frente Amplio complica la mayoría absoluta del PP en el Senado, pero también muestran que PP, Vox y UPN podrían alcanzar, no solo esa mayoría, sino también los anhelados tres quintos que habilitan para actuar sobre el Tribunal Constitucional.
Según la estimación de Sigma Dos para El Mundo, publicada el 19 de octubre, el PP obtendría entre 125 y 130 senadores y Vox entre 15 y 22 si ambos partidos concurren por separado. En ese escenario, los dos partidos, junto con UPN, sumarían entre 141 y 155 representantes, por debajo de los 161 escaños que equivalen a los tres quintos de la Cámara Alta. Pero que una coordinación de candidaturas entre PP y Vox podría permitirles alcanzar ese umbral.
Asimismo, la encuesta estima que Senado de Progreso, la candidatura del PSOE y los partidos del Frente Amplio, obtendría entre 89 y 96 senadores. Si el PSOE concurriera en solitario, la horquilla sería de entre 73 y 79 representantes.