133 diputados para el PP, con el 31,6% del voto; 111 para el PSOE, con el 26,9%; 64 para Vox, con el 18,7%; ocho para el espacio de Sumar, con el 6,3%; dos para Podemos, con el 3,1%; y ocho para ERC, con el 2,2%. Las restantes candidaturas reunirían 24 representantes. Este es el punto de partida de una simulación exploratoria construida a partir del promedio de encuestas de DEMÓCRATA del 21 de octubre.
Por bloques, PP y Vox sumarían 197 diputados y el 50,3% del voto. PSOE, Sumar y Podemos alcanzarían conjuntamente 121 escaños y el 36,3%. ERC y las demás candidaturas completarían el Congreso con 32 representantes y el 13,4% restante.
Hay una distinción esencial: los porcentajes proceden del promedio de DEMÓCRATA, elaborado con los últimos estudios de 15 institutos durante 30 días. Los escaños se han calculado para este ejercicio trasladando esos apoyos a las provincias según la distribución territorial de 2023 y aplicando el reparto de diputados de 2026.
El modelo simplifica las candidaturas y no incorpora los acuerdos territoriales actuales entre las distintas organizaciones. Permite examinar el efecto mecánico de sumar papeletas, pero sus cifras absolutas pueden cambiar cuando se introduzca el mapa definitivo de listas.
El PP seguiría primero en escaños pese al pacto PSOE–Frente Amplio en las provincias pequeñas
El PP seguiría siendo la primera fuerza en diputados si PSOE y Frente Amplio compartieran candidatura en las 33 provincias que eligen entre dos y seis representantes. En esta simulación, los populares obtendrían 131 escaños y el 31,6% del voto nacional, frente a los 124 diputados que reunirían PSOE y Frente Amplio entre sus listas propias y conjuntas. Ambos espacios sumarían más votos que el PP —el 33,2%, una ventaja de 1,6 puntos—, pero conseguirían siete escaños menos. Ese porcentaje corresponde a la suma de las dos fuerzas, no al PSOE por separado.
Vox conseguiría 64 diputados y el 18,7% de los votos. Su suma con el PP alcanzaría los 195 representantes y el 50,3%, manteniendo la mayoría absoluta. Por su parte, Podemos obtendría dos diputados y el 3,1%, elevando el conjunto PSOE–Frente Amplio–Podemos a 126 escaños y el 36,3%. ERC y las demás candidaturas reunirían los 29 representantes restantes.
Dentro del espacio PSOE–Frente Amplio, las candidaturas compartidas lograrían 52 diputados; las listas propias del PSOE fuera del acuerdo, 64; y las de Frente Amplio, ocho. Los diputados de las listas comunes no pueden atribuirse individualmente a cada partido sin conocer sus candidatos y puestos.
Estas cifras son resultados condicionados de un modelo simplificado basado en el promedio de Demócrata y la distribución territorial del voto de 2023. Suponen conservación íntegra de los apoyos y no incorporan los acuerdos territoriales actuales: no constituyen un pronóstico electoral validado.
El punto de partida: partido a partido
Para explorar el posible acuerdo con el PSOE, este ejercicio utiliza ese 6,3% como aproximación al espacio de Frente Amplio. Es una hipótesis de trabajo: no significa que ambas marcas tengan exactamente la misma composición territorial.
| Partido o espacio | Voto | Escaños simulados |
|---|---|---|
| PP | 31,6% | 133 |
| PSOE | 26,9% | 111 |
| Vox | 18,7% | 64 |
| Sumar / aproximación a Frente Amplio | 6,3% | 8 |
| Podemos | 3,1% | 2 |
| ERC | 2,2% | 8 |
| Resto de candidaturas | 11,2% | 24 |
| Total | 100% | 350 |
Los porcentajes corresponden al promedio de Demócrata del 21 de octubre de 2026. Los escaños son un cálculo exploratorio independiente, no una estimación publicada por el promedio. Mayoría absoluta: 176 diputados.
En el reparto territorial utilizado como referencia, esos 24 escaños restantes corresponderían a EH Bildu -siete-, Junts -siete-, PNV -seis-, BNG -dos-, Coalición Canaria -uno- y UPN -uno-. Para estas formaciones se conserva el peso electoral de 2023: la imagen del promedio no ofrece porcentajes individuales actualizados.
Qué cambiaría con el acuerdo
El Confidencial informa este jueves de contactos entre PSOE y Frente Amplio para presentar listas comunes en circunscripciones que reparten menos de siete diputados. La información señala territorios como Cantabria, Almería, Badajoz y Toledo.
No existe un acuerdo anunciado. La información contrasta con los desmentidos públicos de ambas organizaciones y con la insistencia de Frente Amplio en que su pacto con los socialistas se circunscribe al Senado.
Para explorar esa posibilidad, la simulación reúne los votos del PSOE y del espacio de Sumar en 24 provincias que eligen entre dos y seis diputados, excluyendo Cataluña, País Vasco, Galicia, Navarra y la Comunitat Valenciana. Tampoco incluye Ceuta y Melilla. Es una delimitación analítica, no una relación de territorios donde estén acreditadas negociaciones.
¿Y una candidatura nacional? Podría superar al PP sin impedir su mayoría con Vox
Si PSOE y Frente Amplio compartieran candidatura en toda España y conservaran íntegramente sus apoyos, sumarían el 33,2% del voto: 1,6 puntos más que el PP.
En ese supuesto, la candidatura conjunta obtendría 130 diputados, frente a los 128 populares. Vox conseguiría 63 y Podemos mantendría dos. La coalición progresista sería la primera candidatura en votos y escaños dentro del modelo, pero PP y Vox reunirían 191 representantes.
Si Podemos también se incorporara, el apoyo conjunto alcanzaría el 36,3% y la lista obtendría 138 diputados. El PP conseguiría 123 y Vox, 62: juntos conservarían 185.
La diferencia entre ser la primera candidatura y disponer de una mayoría parlamentaria resulta decisiva. La unión puede mejorar la conversión de votos en diputados, pero no elimina los 14 puntos que separan el 50,3% de PP y Vox del 36,3% de PSOE, Sumar y Podemos.
| Escenario | PP | Vox | PP + Vox | PSOE + FA + Podemos, propias y comunes | ERC y resto |
|---|---|---|---|---|---|
| Sin pacto adicional | 133 | 64 | 197 | 121 | 32 |
| Pacto en las cuatro provincias citadas | 132 | 64 | 196 | 122 | 32 |
| Pacto en 24 provincias: retención del 60% | 132 | 64 | 196 | 122 | 32 |
| Pacto en 24 provincias: retención del 80% | 132 | 64 | 196 | 122 | 32 |
| Pacto en 24 provincias: retención del 100% | 131 | 64 | 195 | 123 | 32 |
| Alianza nacional PSOE–FA, sin fugas | 128 | 63 | 191 | 132 | 27 |
| Alianza nacional PSOE–FA–Podemos, sin fugas | 123 | 62 | 185 | 138 | 27 |
Todos los escenarios suman 350 diputados. En los supuestos de retención parcial, el voto de FA que no acompaña a la candidatura conjunta se traslada a Podemos; el del PSOE se conserva. No se asignan probabilidades a estos escenarios.
Con conservación íntegra del voto, el resultado sería de 131 diputados para el PP y 64 para Vox: 195 en conjunto, frente a los 197 del escenario inicial.
En el otro lado, las listas compartidas conseguirían 35 representantes. El PSOE obtendría otros 78 donde concurriera por separado; Frente Amplio, ocho fuera del acuerdo; y Podemos mantendría dos. La suma de estos espacios pasaría de 121 a 123 diputados.
Los 35 representantes de las candidaturas comunes no pueden atribuirse exclusivamente al PSOE o a Frente Amplio: su pertenencia dependería del orden y de la composición de las listas.
El antes y el después: voto y diputados de cada candidatura
Si PSOE y Frente Amplio compartieran candidatura en toda España y conservaran íntegramente sus apoyos, sumarían el 33,2% del voto: 1,6 puntos más que el PP. En ese supuesto, la candidatura conjunta obtendría 130 diputados, frente a los 128 populares. Vox conseguiría 63 y Podemos mantendría dos. La coalición progresista sería la primera candidatura en votos y escaños dentro del modelo, pero PP y Vox reunirían 191 representantes.
En esta ejecución del modelo, los dos cambios se producen en Almería y Cáceres, donde la suma de PSOE y Frente Amplio desplaza un diputado del PP. No significa que sean las únicas provincias competitivas: pequeñas variaciones de voto o una distribución territorial diferente pueden modificar qué escaños cambian de manos.
Seis escenarios: desde un pacto limitado hasta una alianza nacional
El ejercicio permite distinguir el alcance territorial del acuerdo y la respuesta de los votantes.
Un pacto limitado a las cuatro provincias citadas expresamente -Cantabria, Almería, Badajoz y Toledo- añadiría un diputado al conjunto PSOE–Frente Amplio en esta simulación. Extenderlo a las 24 provincias seleccionadas elevaría la ganancia a dos.
Si solo el 80% de los votantes de Frente Amplio en esas provincias respaldara la lista conjunta y el 20% restante optara por Podemos, la ganancia se reduciría a un escaño. Con una retención del 60%, el resultado seguiría siendo de un diputado adicional. Estos porcentajes son supuestos de sensibilidad, no mediciones de comportamiento electoral.
Los dos últimos escenarios amplían mucho más la hipótesis: una candidatura nacional PSOE–Frente Amplio y otra que también incorporase a Podemos. No describen el alcance de las conversaciones publicadas ni presuponen que esas alianzas sean políticamente o jurídicamente viables en este momento.
No todos los diputados adicionales saldrían de PP y Vox
La ampliación nacional del acuerdo deja otro resultado relevante: algunos de los escaños que ganaría la candidatura común procederían de partidos territoriales.
En el escenario de una alianza nacional PSOE–Frente Amplio, sus diputados pasarían de 119 por separado a 130 juntos. La ganancia sería de once, pero PP y Vox perderían seis. Los otros cinco procederían de formaciones territoriales.
Por tanto, ganar representantes para una candidatura no equivale siempre a ampliar en la misma cantidad una posible mayoría de investidura. Si el diputado perdido pertenece a un partido dispuesto a apoyar al mismo candidato a la Presidencia, puede cambiar el equilibrio entre socios sin cambiar la mayoría que suman.
La incógnita principal: cuántos votantes acompañarían el acuerdo
La suma íntegra de apoyos es una hipótesis exigente. No todos los electores de Frente Amplio tienen por qué aceptar una candidatura compartida con el PSOE; tampoco puede darse por hecho que todos los votantes socialistas la respaldaran.
Una parte podría elegir Podemos, abstenerse o cambiar de opción. El acuerdo también podría movilizar a nuevos electores, pero ese efecto necesita datos específicos: no puede deducirse de una media de encuestas que pregunta por candidaturas separadas.
En este ejercicio, las alianzas mejoran el reparto de escaños de la izquierda bajo los supuestos examinados, pero ninguna elimina la mayoría de PP y Vox. Para hacerlo haría falta una distribución territorial distinta, un cambio en los apoyos o una combinación de ambos factores.
Cómo se ha realizado la simulación
Se han utilizado los porcentajes visibles del promedio de Demócrata y los votos provinciales publicados por la Junta Electoral Central para las generales de 2023. Cada uno de los seis espacios del promedio conserva su distribución territorial histórica; Sumar y Podemos se distribuyen, por simplificación, con la misma geografía del voto de Sumar de 2023.
Para Junts, EH Bildu, PNV, BNG, Coalición Canaria y UPN se mantienen los apoyos de 2023. El porcentaje restante se trata como voto disperso sin representación: no se modelizan individualmente candidaturas nuevas ni cambios en esas fuerzas. Tampoco se incorporan los acuerdos territoriales actuales. Son limitaciones relevantes, especialmente para interpretar los totales nacionales.
El reparto se calcula por circunscripción mediante D’Hondt, con el umbral legal del 3% y el número de diputados de la convocatoria de 2026. En Ceuta y Melilla se atribuye el escaño a la candidatura más votada. El cálculo de referencia reproduce el reparto de 350 diputados de 2023 al introducir los votos y escaños de aquella elección.