Vox ha colocado las propuestas económicas entre los ejes de su precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre, con una batería de medidas que incluye una reforma profunda del IRPF, reducción de impuestos sobre la vivienda y la energía, recortes de gasto público y una transformación del sistema de pensiones.
El portavoz económico de la formación, José María Figaredo, ha defendido esta semana varias de estas medidas, algunas de las cuales ya figuraban en el programa económico de Vox. La formación plantea, entre otras cuestiones, reducir y simplificar la fiscalidad sobre las rentas, favorecer la compra de vivienda y avanzar desde el actual sistema de reparto de las pensiones hacia un modelo mixto con capitalización individual.
Un IRPF con dos tramos y un mínimo exento de 22.000 euros
Una de las principales propuestas económicas consiste en una reforma integral del IRPF. Vox plantea establecer un mínimo exento de 22.000 euros y reducir el impuesto a dos únicos tramos: un tipo del 15% hasta los 70.000 euros y del 25% para las rentas superiores.
La propuesta contempla además una reducción de cuatro puntos porcentuales del tipo aplicable por cada descendiente. Figaredo ha vuelto a defender este esquema durante la precampaña, que Vox viene planteando desde hace varios años.
El planteamiento incluye también que el ahorro no tribute por el incremento de valor provocado exclusivamente por la inflación y una ampliación de las deducciones vinculadas al ahorro y a la vivienda.
Figaredo ha cifrado en 46.000 millones de euros el coste de la reforma del IRPF utilizando una estimación atribuida al Gobierno y ha defendido que su financiación podría proceder, entre otras vías, de la reducción de subvenciones públicas superiores a 100.000 euros anuales.
Menos impuestos para comprar vivienda
La vivienda constituye otro de los principales bloques de las propuestas económicas de Vox. La formación plantea eliminar los impuestos asociados a la compra de la primera vivienda y recuperar la deducción por inversión en vivienda habitual en el IRPF.
Entre las medidas defendidas por Vox figuran también la bonificación o eliminación de determinados impuestos vinculados a la adquisición de vivienda y la reducción de las trabas urbanísticas para aumentar la oferta. El partido ha planteado además liberalizar suelo y acortar los plazos administrativos necesarios para convertirlo en suelo edificable.
En materia de alquiler, Figaredo ha defendido una mayor seguridad jurídica para los propietarios y una recuperación inmediata de la posesión de los inmuebles en caso de impago, incumplimiento del contrato o vencimiento del plazo.
Un cambio de modelo para las pensiones
El otro gran asunto económico que Vox ha situado en el debate durante la precampaña es el sistema de pensiones. Figaredo ha defendido una reforma estructural para combinar el actual sistema de reparto con un componente de capitalización individual.
El planteamiento ya aparece recogido en el programa económico y de vivienda de Vox, que propone iniciar la capitalización de un fondo de pensiones público y avanzar hacia un modelo mixto tomando como referencia el sistema de Suecia. El documento también plantea que el ahorro personal destinado a la jubilación quede exento de impuestos bajo determinadas condiciones.
En sus declaraciones de octubre, Figaredo ha vinculado esta reforma a la evolución del gasto público y al aumento de la deuda, que considera uno de los principales problemas de las cuentas públicas.
Rebaja de los impuestos sobre la energía
Vox también propone una reducción permanente de la fiscalidad energética. Figaredo ha defendido eliminar o reducir el impuesto sobre el valor de la producción eléctrica, el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos y el IVA aplicado a la energía.
La formación ya había planteado anteriormente medidas como un IVA del 4% para la luz, el gas y el agua, así como la supresión del Impuesto Especial sobre la Electricidad y del Impuesto sobre Hidrocarburos.
El partido vincula estas medidas a su objetivo de reducir el coste energético para hogares y empresas y, al mismo tiempo, defiende un mayor peso de las fuentes de energía convencionales y el refuerzo de la red eléctrica.
Menos gasto público y reducción de la burocracia
La bajada de impuestos se acompaña de una propuesta de reducción del gasto público que Vox considera prescindible. Figaredo sostiene que una parte del gasto en subvenciones podría eliminarse para financiar la reforma fiscal.
La formación plantea además reducir organismos y estructuras administrativas, simplificar trámites y limitar el gasto que considera no vinculado a servicios públicos esenciales. En su propuesta fiscal, Vox sostiene que la reducción de impuestos debe ir acompañada de una disminución del gasto político y administrativo.
Industria, empleo y energía
En el ámbito productivo, Vox reclama una política industrial orientada a reforzar la producción nacional y cuestiona determinadas exigencias de la normativa europea sobre automoción y transición energética.
Figaredo ha defendido también un mayor aprovechamiento de los recursos energéticos nacionales y el refuerzo de las infraestructuras eléctricas. En materia laboral, el discurso económico del partido pone el foco en los salarios, la productividad y la situación de sectores industriales como la automoción.