El lehendakari, Imanol Pradales, ha reprochado a Vox que "simplificar" el complejo problema de la mutilación genital femenina persigue "el único objetivo de estigmatizar a las personas migrantes y atacar al movimiento feminista", recurriendo a "un discurso populista" que, a su juicio, "no aporta soluciones".
Durante el pleno de control en el Parlamento Vasco, y en respuesta a una interpelación de Vox sobre las políticas para erradicar la mutilación genital femenina en Euskadi, Pradales ha censurado que la formación sea "activista a tiempo parcial y, sobre todo, populista a jornada completa".
El lehendakari ha subrayado que la mutilación genital constituye "un grave" e "inaceptable ataque contra las mujeres" y "una vulneración de los derechos humanos y de la libertad sexual de las mujeres". Por ello, ha llamado a "seguir reforzando las medidas en marcha, la prevención, la formación y la intervención comunitaria", con el fin de "hacer frente con todas nuestras fuerzas, si detectamos un caso en nuestro país".
En esta línea, ha rememorado que, hace una década, Emakunde puso en marcha un protocolo interinstitucional de prevención que "involucra a toda la red Osakidetza, a educación y atención social". Como ejemplo, ha mencionado que "las familias que programan un viaje a África se comprometen por escrito a no someter a las menores al ritual y a acudir a una revisión ginecológica posterior".
Asimismo, ha indicado que se revisaron los sistemas de valoración y los recursos de atención a las víctimas de violencia machista para adecuarlos al convenio de Estambul y a la Ley vasca de Infancia y Adolescencia, que "recoge expresamente este tipo de violencia".
"Estas medidas buscan proteger a las víctimas y, especialmente, a las niñas en riesgo de padecer esa práctica. El problema es muy complejo, porque se produce en la clandestinidad y en entornos de vulnerabilidad, de exclusión y porque, además, hay creencias y una cultura muy arraigada", ha señalado.
Por este motivo, ha defendido la necesidad de trabajar directamente con las mujeres afectadas para que "tomen conciencia y contribuyan en sus casas y en sus familias a deslegitimar y erradicar esta práctica". "Eso exige actuar con sensibilidad para generar confianza y evitar la revictimización o decisiones que puedan resultar contraproducentes para las propias víctimas", ha apuntado.
El lehendakari ha insistido en que "la mutilación genital femenina es moral y humanamente inaceptable. Un atentado que afecta contra su libertad sexual. Por lo tanto, tolerancia cero y máximo rigor en la aplicación de la ley contra quienes someten a las mujeres a estas prácticas", para lamentar a renglón seguido que "Vox no plantea soluciones concretas" y se limite a utilizar este problema para "estigmatizar a las personas migrantes y atacar al movimiento feminista".
"¿DÓNDE ESTÁ EL FEMINISMO?"
Por su parte, la parlamentaria del Grupo Mixto-Vox, Amaia Martínez, ha asegurado que, en los últimos diez años, se han registrado casi 400 mujeres víctimas de una "práctica tan aberrante" como la mutilación genital femenina en Euskadi, lo que habría supuesto un incremento de los casos atendidos de "un 3.700%".
"Hablamos de un delito silente y, por ello, preocupa que el número real de víctimas sea mucho mayor al de los casos atendidos por Osakidetza. Por tanto, ante una práctica delictiva importada, se requieren medidas concretas para erradicarla de nuestra sociedad", ha sostenido.
Martínez ha calificado la mutilación genital femenina como "una práctica delictiva, vejatoria y aberrante, amparada en tradiciones inaceptables que suponen un ataque contra la dignidad y la integridad física y moral de la mujer, y que supone una vulneración de los derechos humanos de las mujeres, que amenaza nuestra libertad y salud".
Además, ha detallado que estas prácticas "se realizan en el hogar, sin ningún tipo de garantía sanitaria, lo que compromete gravemente la salud de las víctimas" y "conlleva problemas de salud mental, con secuelas psíquicas y consecuencias físicas y psicológicas irreversibles que marcan a las víctimas de por vida".
Ante este escenario, Vox ha preguntado "dónde está el feminismo que denuncia un falso negacionismo para alzar la voz sobre esta cuestión" y ha señalado directamente a Emakunde para reprochar que "no denuncia" este tipo de violencia contra las mujeres, cuestionando si "su directora va a impulsar algún tipo de campaña institucional sobre este asunto".
La parlamentaria ha criticado que "tantos años hablando de la existencia de un pueblo vasco de ascendencia milenaria, de una cultura y unas tradiciones ancestrales o de un RH negativo de los vascos para, finalmente, acabar abrazando la fusión de una nueva cultura vasca con tintes culturales provenientes del otro lado del estrecho".
Según Martínez, esta agresión contra las mujeres deriva de "la nueva cultura afrovasca o euskoárabe que deja marcadas de por vida a niñas que son forzadas a someterse a una forma de violencia sexual y a un modelo de nueva cultura que importa rituales, usos y costumbres propios de mentalidades que son absolutamente incompatibles con la nuestra".