Al menos 17 civiles han perdido la vida en un nuevo asalto atribuido a las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), un grupo armado vinculado al grupo yihadista Estado Islámico, contra una localidad de la provincia de Ituri, en el noreste de República Democrática del Congo (RDC), una zona que desde la semana pasada sufre además un brote de ébola.
Fuentes de la sociedad civil local, citadas por la emisora congoleña Radio Okapi, han explicado que los atacantes irrumpieron en la localidad de Alima, en el territorio de Mambasa, donde prendieron fuego a viviendas y comercios y se hicieron con numerosas cabezas de ganado.
Estas mismas fuentes han advertido de que el ataque ha dejado también varios desaparecidos, por lo que se teme que el balance de fallecidos pueda aumentar en las próximas horas, y han pedido a las fuerzas de seguridad que incrementen su despliegue en la región para responder al repunte de las acciones de las ADF.
El deterioro de la seguridad en el noreste de RDC en los últimos años ha provocado decenas de miles de desplazamientos internos, lo que complica los esfuerzos internacionales desplegados en los últimos días para tratar de contener el brote de ébola, que suma ya más de 500 casos y 130 muertes sospechosas.
Las ADF aparecieron en la década de los noventa en Uganda y operan sobre todo en el este de RDC, donde han matado a miles de civiles. El grupo se fracturó en 2019, después de que su dirigente jurara lealtad a Estado Islámico en África Central (ISCA), la rama regional del grupo yihadista, bajo cuya bandera actúa desde entonces.