Al menos 25 soldados muertos en un ataque yihadista cerca de Uagadugú (Burkina Faso)

Un ataque del JNIM en Bagmoussa deja al menos 25 militares y paramilitares muertos y reaviva la violencia yihadista en Burkina Faso y el Sahel.

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Bandera de Burkina Faso (archivo) Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov

Bandera de Burkina Faso (archivo) Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov

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Al menos 25 efectivos del Ejército y miembros de fuerzas paramilitares han perdido la vida en un asalto perpetrado por la organización yihadista Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), vinculada a Al Qaeda, en la localidad de Bagmoussa.

Según las primeras informaciones, decenas de combatientes yihadistas irrumpieron el miércoles contra las posiciones del Ejército en esta aldea de Bagmoussa, situada a unos 40 kilómetros al sureste de la capital, Uagadugú.

Las autoridades señalan que varios militares siguen en paradero desconocido y que el destacamento militar ha quedado completamente saqueado y arrasado, de acuerdo con medios burkineses y la emisora francesa RFI, que citan distintas fuentes de seguridad. Entre las víctimas mortales figuran también integrantes del cuerpo paramilitar Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP).

El JNIM ha asumido la responsabilidad del ataque y ha difundido un vídeo en el que se ve a un soldado de los VDP capturado durante la ofensiva. Este mismo grupo ha lanzado además este sábado en Malí una operación coordinada en varios frentes del país, apoyado por facciones separatistas tuareg, que por ahora se traduce en duros combates en la capital, Bamako, y en enclaves estratégicos como Kidal o Gao.

La región de Koulpélogo había disfrutado de cierta calma en los últimos meses, ahora truncada por el ataque de Bagmoussa y por acciones previas en Soudougui y en zonas próximas a la frontera con Togo.

Burkina Faso se encuentra bajo el mando de una junta militar denominada Movimiento Patriótico de Salvación y Restauración (MPSR) desde el golpe de Estado de 2022, que llevó al nombramiento del coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba como presidente interino. Meses más tarde, una segunda asonada lo apartó del cargo y colocó al frente de la transición al actual líder, Ibrahim Traoré.

El país ya venía registrando desde 2015 un notable deterioro de la seguridad, con ataques constantes de filiales de Al Qaeda y Estado Islámico que han alimentado la violencia entre comunidades. Ante este escenario, las nuevas autoridades han prometido una política de máxima firmeza frente a los grupos yihadistas y a la expansión de su influencia en el Sahel.