Las Fuerzas Armadas de Arabia Saudí han comunicado este lunes que han logrado interceptar y destruir varios drones lanzados desde territorio iraquí, en una operación que han calificado de “terrorista” y que se produce en pleno aumento de la tensión en Oriente Próximo.
El general Turki al Malki, responsable de la coalición internacional liderada por Riad en Yemen, ha señalado en un comunicado que estos últimos aparatos tenían como blanco infraestructuras petroleras situadas en Arabia Saudí, con especial foco en la región oriental y en la capital, Riad.
“Estos intentos terroristas salen de territorio iraquí y han sido ejecutados por milicias terroristas afiliadas a Irán, lo que reafirma el derecho legítimo de Arabia Saudí a defenderse y defender sus capacidades, y reservarse así el derecho a responder en el momento y lugar adecuados”, ha sostenido.
Como reacción a estas acusaciones, el primer ministro iraquí, Alí Al Zaidi, ha ordenado poner en marcha una investigación y ha subrayado que se aplicará todo el peso de la ley contra cualquier persona que, de confirmarse, esté vinculada con los hechos denunciados.
“El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (...) ha ordenado hoy, lunes, a las autoridades de seguridad competentes que investiguen la declaración emitida por el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí en relación con los ataques contra el Reino con drones lanzados desde territorio iraquí, según la información facilitada por la parte saudí”, ha anunciado su portavoz, Sabá al Numan, en un comunicado difundido en redes sociales.
“El Gobierno está examinando las pruebas y la información disponibles y emprenderá acciones legales contra cualquier persona de la que se demuestre su implicación en tales actos, de acuerdo con las conclusiones de la investigación”, ha agregado en una nota, remarcando que Bagdad “no permitirá ningún intento de socavar o perjudicar” sus lazos con Riad, a los que ha descrito como “profundas y fraternas”.
En este contexto, Arabia Saudí ha informado en las últimas semanas del derribo de decenas de misiles y drones lanzados por Irán y por grupos aliados en la zona, después del inicio de la ofensiva impulsada por Israel y Estados Unidos contra el país asiático, que ha contestado con bombardeos sobre territorio israelí y contra intereses estadounidenses en la región, incluidas bases militares.