Ampliación | Aumenta la presión sobre Starmer: el alcalde del Gran Mánchester se prepara para disputarle el liderazgo laborista

La dimisión de un diputado en Makerfield facilita que Andy Burnham desafíe a Keir Starmer por el liderazgo laborista tras el revés en las locales.

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El alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham  Martin Rickett/PA Wire/dpa

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La renuncia de Josh Simons, diputado británico por la circunscripción de Makerfield, ha abierto la vía para que el alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, se plantee competir por el liderazgo del Partido Laborista frente al primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, tras el descalabro sufrido en las elecciones locales del pasado 7 de mayo.

Mientras en las últimas horas circulaban informaciones contradictorias sobre el verdadero respaldo del exministro de Sanidad Wes Streeting entre los parlamentarios laboristas, un nuevo frente ha dejado en una posición delicada al primer ministro con la dimisión de Simons, que ha dado este paso para que Burnham pueda "impulsar el cambio" en Reino Unido.

Burnham deberá ahora obtener el visto bueno del principal órgano de dirección del laborismo para concurrir como candidato en las elecciones parciales de Makerfield, con el fin de lograr un escaño en la Cámara de los Comunes y, más adelante, poder plantar cara a Starmer.

"Se necesita un cambio mucho mayor a nivel nacional si se quiere que la vida cotidiana vuelva a ser asequible. Por eso, busco el apoyo de la gente para regresar al Parlamento: para llevar el cambio que hemos traído al Gran Mánchester a todo Reino Unido y hacer que la política funcione correctamente para la gente", expresó el alcalde en redes sociales en un mensaje difundido en la víspera.

Si consigue el escaño —un objetivo complicado por el avance del ultranacionalista Reform UK en la circunscripción de Makerfield—, Burnham deberá recabar el apoyo de, al menos, 81 diputados laboristas para forzar una votación interna sobre el liderazgo del Partido Laborista.

Al mismo tiempo, otro nombre ha entrado en las apuestas: la ex vice primera ministra Angela Rayner, que ha logrado finalmente zanjar sus problemas con Hacienda tras abonar una deuda de 40.000 libras esterlinas en impuestos vinculada a su vivienda en el barrio de Hove, en el sur de Inglaterra, después de haber dimitido del cargo por este asunto.

Streeting, por su lado, ha mostrado su respaldo a Burnham de cara a la contienda en Makerfield. "Necesitamos a nuestros mejores jugadores en el campo. No hay duda de que Andy Burnham es uno de ellos. La elección parcial en Makerfield será dura", ha reconocido.

El exministro de Sanidad ha subrayado, además, que el alcalde del Gran Mánchester "es la mejor oportunidad" para lograr la victoria. "Eso debería prevalecer sobre ventajas faccionales o apuntalar a una sola persona", ha señalado, evitando pronunciarse sobre sus propias opciones de llegar a ser primer ministro.

Esta nueva sacudida interna en el Reino Unido se produce tras el fuerte retroceso de los laboristas en los comicios locales, en los que Reform UK, liderada por Nigel Farage, ganó terreno y el Partido Verde avanzó en varias circunscripciones de Londres.

Por ahora, Starmer planta cara a sus críticos y ha rechazado renunciar, argumentando que hacerlo solo profundizaría el "caos" político en el país, pese a que en la última semana al menos cuatro miembros de su Ejecutivo han dejado sus cargos para presionar por un relevo en la dirección del partido.