Al menos cinco personas han perdido la vida y alrededor de una treintena han resultado heridas este lunes en una nueva oleada de ataques rusos contra las regiones de Donetsk, Járkov, Zaporiyia y Chernígov, entre otras zonas del país, según datos difundidos por el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.
El episodio más grave se ha producido en Járkov, donde dos personas han fallecido y otras cuatro han resultado heridas tras un ataque ruso en el distrito de Novobavarski, tal y como ha indicado el alcalde de la ciudad, Igor Terejov, en redes sociales. La ofensiva ha provocado destrozos en varios bloques de viviendas, casas particulares, una escuela infantil y numerosos vehículos.
En la localidad de Sloviansk, en la región de Donetsk, los equipos de rescate han localizado el cadáver de una persona en una vivienda particular alcanzada por un ataque. Además, han sofocado un incendio declarado en otra casa y en tres coches cercanos.
En la vecina Kramatorsk, los bombardeos han provocado el incendio de dos edificios residenciales, de los que los servicios de emergencia han logrado evacuar a una mujer atrapada entre el humo. Asimismo, en la región de Járkov, dos personas han resultado heridas por el impacto de proyectiles rusos sobre un edificio de viviendas en la localidad de Krasnopavlivka.
En Zaporiyia, cuatro personas han resultado heridas a consecuencia de los ataques rusos contra la ciudad. Se trata de dos mujeres de 22 y 30 años y dos hombres de 40 y 61 años, que han tenido que ser atendidos por los servicios médicos tras los daños registrados en varias zonas residenciales.
En la región de Chernígov, dos personas han resultado heridas en ataques rusos dirigidos contra un hangar de una empresa privada en Priluki y contra un almacén de grano situado en Nóvgorod-Síverski.
Posteriormente, nuevos ataques en la región de Dnipropetrovsk han dejado un muerto y siete heridos, entre ellos dos menores, en la ciudad de Pavlogrado.
Otro bombardeo ruso contra la aldea de Yasnohirka, en la región de Donetsk, se ha saldado con un fallecido y diez heridos, después de que las autoridades ucranianas denunciaran que aviones rusos lanzaron cuatro bombas aéreas sobre una zona de viviendas unifamiliares y varios locales comerciales situados en el centro de la localidad.