Al menos diez personas han resultado heridas, entre ellas siete agentes de Policía, tras la detonación de un coche bomba en las cercanías de una comisaría de Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander, en la frontera con Venezuela.
El estallido se produjo durante la pasada noche a escasos metros de la Central de Abastos de Cúcuta, una de las principales zonas comerciales de la ciudad, de acuerdo con la información difundida por la emisora colombiana Blu Radio.
Tras la primera explosión se registró una quincena de detonaciones adicionales, además de una ráfaga de disparos dirigida contra los uniformados que se encontraban en la parte posterior de estas instalaciones.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar Laguado, ha expresado su “contundente” rechazo a este nuevo ataque contra las fuerzas de seguridad de la región y ha adelantado que trabajarán con las autoridades “para dar con los autores materiales e intelectuales de este cobarde hecho”.
Por ahora no se ha ofrecido información sobre los responsables del atentado. Esta zona sufre un entramado criminal especialmente complejo, marcado por los enfrentamientos entre las guerrillas del ELN, las disidencias de las FARC y estructuras narcoparamilitares como el Clan del Golfo.