Al menos dos personas han fallecido este viernes en el sur de Líbano tras un nuevo ataque del Ejército israelí, llevado a cabo a pesar del alto el fuego vigente desde la semana pasada y cuya ampliación por tres semanas fue acordada por ambos países en la noche del jueves.
El Ministerio de Sanidad libanés ha señalado en un comunicado que “el ataque del enemigo israelí contra la ciudad de Tulin, en el distrito de Marjayún, al amanecer, resultó en dos mártires”.
Horas antes, el Ejército israelí había ejecutado varios bombardeos contra “estructuras militares” del partido-milicia chií Hezbolá en esta localidad y en Jirbet Salem, asegurando que eran instalaciones empleadas por el grupo chií “para promover planes terroristas contra las fuerzas israelíes y el Estado de Israel”.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) calificaron estas operaciones como una “respuesta al lanzamiento de cohetes por parte de Hezbolá hacia la zona de Shtula durante la noche del jueves”, un incidente que no dejó víctimas, en pleno contexto de un frágil alto el fuego entre Israel y Líbano cuya prolongación fue anunciada el jueves por el presidente estadounidense, Donald Trump.