La Embajada de Estados Unidos en Malí ha instado a todos sus nacionales en el país africano a ponerse a salvo de inmediato, después de registrarse explosiones en las inmediaciones del aeropuerto de la capital, Bamako, en el contexto de la amplia ofensiva lanzada esta madrugada por tuaregs y grupos yihadistas contra la junta militar que gobierna el país.
“En la mañana de este sábado 25 de abril, se ha informado de explosiones cerca del Aeropuerto Internacional Modibo Keita en Bamako y la vecina ciudad de Kati”, ha anunciado la Embajada en un comunicado.
“Se recomienda a los ciudadanos estadounidenses permanecer en sus hogares y evitar viajar a estos destinos hasta que se disponga de más información”, ha añadido la Embajada norteamericana.
Poco después, el Ministerio de Exteriores de Países Bajos ha difundido una advertencia similar, en el arranque de las reacciones internacionales a la ofensiva conjunta que ha obligado a la movilización general del Ejército maliense en la capital y en las localidades de Kidal, Gao y Kati.
A pesar de que, en una nueva nota publicada por la tarde, el Estado Mayor del Ejército de Malí ha afirmado que la situación está “bajo contol”, Washington ha trasladado su rechazo más firme a uno de los ataques más graves sufridos por las fuerzas malienses en los últimos diez años.
“Estados Unidos condena enérgicamente el ataque terrorista perpetrado hoy en Malí”, ha manifestado en un comunicado la Oficina para Asuntos Africanos del Departamento de Estado de EEUU.
“Expresamos nuestras más sentidas condolencias a las víctimas, sus familias y a todos los afectados, y nos solidarizamos con el pueblo y el gobierno malienses ante esta violencia. Estados Unidos mantiene su compromiso de apoyar los esfuerzos para promover la paz, la estabilidad y la seguridad en Malí y en toda la región”, concluye la nota.
La Embajada de China en Malí ha difundido igualmente avisos dirigidos a sus nacionales, en términos muy parecidos a los empleados por la legación estadounidense.
La misión diplomática “recuerda a los ciudadanos chinos que se abstengan temporalmente de viajar a Malí” y, a quienes estén allí, que extremen las precauciones, sean conscientes de la situación de seguridad y que no salgan “a menos que sea estrictamente necesario”.
Pekín mantiene fuertes intereses económicos en Malí, considerado un actor relevante en el mercado del litio. Iniciativas apoyadas por China, como la mina Goulamina, evidencian su creciente peso estratégico en esta industria.
La inestabilidad en el terreno continúa pese al despliegue de fuerzas vinculadas a Rusia que sustituyeron a las tropas francesas, lo que refleja la fragilidad del escenario internacional, donde potencias como Estados Unidos, China y Rusia pugnan por ampliar su influencia.