El Ejército de Malí ha informado de que ha "neutralizado" a "más de 17 terroristas" durante una operación llevada a cabo por sus fuerzas en el círculo de Kita, en la región de Kayes, en el extremo occidental del país. La intervención se enmarca en la respuesta a la ofensiva coordinada y de gran alcance lanzada el 25 de abril por la rama de Al Qaeda en el Sahel, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), en colaboración con los separatistas tuareg del Frente para la Liberación del Azawad (FLA).
Según un comunicado del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas malienses, la operación desarrollada por "unidades terrestres" en la localidad de Sébabougou "resultó en la neutralización de más de 17 terroristas y la recuperación de aproximadamente 15 motocicletas".
El Ejército ha explicado que la misión se llevó a cabo "en el marco de las misiones de reconocimiento ofensivo tras los atentados terroristas en las ciudades de Kati y Bamako", esta última capital del país. La acción tuvo lugar el sábado y coincidió con ataques de "aeronaves" de las Fuerzas Armadas contra "un importante depósito de armas y municiones perteneciente a grupos terroristas armados, al sureste de la ciudad de Gourma Rharous", situada a unos 120 kilómetros al este de Tombuctú.
De acuerdo con la nota difundida en redes sociales, en estos bombardeos "varios terroristas fueron neutralizados y el depósito de armas y municiones fue completamente destruido".
Las Fuerzas Armadas han advertido de que "se perseguirá a los grupos terroristas armados hasta sus últimos bastiones en todo el territorio nacional", en un contexto de intensa actividad militar tras los ataques del fin de semana anterior contra Bamako y otras localidades estratégicas. Estos atentados, sobre los que todavía no hay un balance oficial de víctimas, provocaron la muerte del ministro de Defensa de la junta militar en el poder, Sadio Camara.
El grupo paramilitar ruso Africa Corps --antiguo Grupo Wagner--, que coopera con las fuerzas malienses, ha señalado este lunes que "la situación en Malí no ha cambiado". "El enemigo se está reagrupando y reponiendo sus pérdidas de personal y material", ha manifestado mediante un comunicado publicado en redes sociales.
En el mismo texto, Africa Corps ha señalado que, durante tareas de búsqueda y reconocimiento, se han localizado "puntos de tránsito de milicianos con armas, vehículos motorizados, equipamiento y dinero extranjero" en Dinadabay, en la región de Tombuctú, así como ataques de artillería contra sospechosos en la zona de Touni, en la región central de Mopti.
El escenario en Malí continúa dominado por la volatilidad y los choques puntuales, después de que JNIM llamara el viernes a un "frente unido" para derrocar a la junta militar que gobierna el país desde 2020, con el objetivo declarado de abrir "una transición pacífica e inclusiva", pese a que el propio Goita había asegurado días antes que todo estaba "bajo control".
Paralelamente, la Fiscalía de Malí anunció el viernes la apertura de una causa por "alta traición" y "complicidad" en relación con los ataques del 25 de abril atribuidos a JNIM y al FLA contra varias personas, entre ellas el opositor Oumar Mariko, que vive exiliado desde hace años.
De acuerdo con la información del portal maliense Malijet, entre los señalados figuran varios militares --Diakaridia Sodio, Moussa Diané y Mamadou Keita-- y varios exmiembros de las Fuerzas Armadas, algunos de los cuales ya habrían sido detenidos por las fuerzas de seguridad, sin que se hayan ofrecido más precisiones.
Malí está actualmente bajo el mando de una junta militar instaurada tras los golpes de Estado de agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos encabezados por Goita, actual presidente de transición. Desde entonces, las autoridades de Bamako han estrechado la cooperación con Rusia y han tomado distancia de sus tradicionales socios occidentales, entre ellos Francia, antigua potencia colonial.