Ampliación | Irán condiciona reanudar el diálogo con EEUU al fin del bloqueo en Ormuz

Irán supedita la reanudación de las negociaciones con Estados Unidos al levantamiento del bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.

3 minutos

El representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, en una fotografía de archivo tomada en agosto de 2025 (archivo) Europa Press/Contacto/Bianca Otero

El representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, en una fotografía de archivo tomada en agosto de 2025 (archivo) Europa Press/Contacto/Bianca Otero

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

Las autoridades iraníes han dejado claro que los contactos con Estados Unidos previstos en Pakistán solo se reanudarán cuando Washington retire el bloqueo que mantiene sobre el estrecho de Ormuz. La segunda ronda de conversaciones que debía celebrarse en Islamabad no llegó a producirse, en un contexto de gestiones diplomáticas que han llevado al presidente estadounidense, Donald Trump, a prolongar el alto el fuego acordado el 8 de abril.

"El bloqueo naval de Estados Unidos es una violación del alto el fuego", ha reiterado el representante permanente de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, quien ha subrayado que Teherán ha trasladado esta petición a Washington y ha agregado que, en respuesta, han recibido "señales de que están dispuestos a hacerlo", según ha informado la agencia iraní de noticias Tasnim.

"En cuanto lo hagan, creo que la siguiente ronda de negociaciones tendrá lugar en Islamabad", ha explicado Iravani, que ha insistido en que Irán "está preparado" para avanzar en un proceso de conversaciones hacia un acuerdo. "Si quieren sentarse en la mesa (de negociaciones) y discutir para una solución política, nos encontrarán dispuestos. Si quieren ir a la guerra, Irán también está preparado", ha argumentado.

El diplomático ha recalcado además que Irán "no inició la agresión militar" y que "ellos iniciaron la guerra", en referencia a la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático, en pleno intento de reactivar un acuerdo nuclear tras la salida de Trump en 2018 del pacto firmado tres años antes.

En la misma línea, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, ha defendido que "la diplomacia es una herramienta para garantizar los intereses y la seguridad nacional". "Adoptaremos medidas cuando lleguemos a la conclusión de que las bases necesarias y lógicas son las adecuadas para usar esta herramienta", ha manifestado.

Baqaei ha reiterado que "Irán no inició esta guerra impuesta" y que "todas las acciones iraníes fueron adoptadas en línea con el derecho inherente de Irán a la legítima defensa frente a la agresión militar de Estados Unidos y el régimen sionista", tal y como ha recogido la cadena de televisión pública iraní, IRIB.

"Irán seguirá de cerca los acontecimientos sobre el terreno y en el contexto político y adoptará las medidas necesarias y apropiadas para proteger sus intereses y seguridad nacional. Las Fuerzas Armadas están totalmente alertas y preparadas para defender de forma exhaustiva y decisiva a la nación iraní contra cualquier amenaza o mal", ha argumentado.

Por último, ha incidido en que el Gobierno "usará todas las oportunidades y capacidades disponibles para hacer que los agresores rinden cuentas y lograr que se respeten los derechos de Irán, incluido que se haga justicia contra los responsables e instigadores de crímenes de guerra y la reclamación de compensaciones".

Trump anunció el martes la ampliación del alto el fuego temporal alcanzado el 8 de abril tras una petición de Pakistán, que actúa como mediador en este esfuerzo diplomático, pero mantuvo su posición de continuar con el bloqueo al estrecho de Ormuz. Este cerco naval y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona figuran entre los argumentos esgrimidos por Teherán para no desplazarse a Islamabad, al considerar que estas acciones vulneran el alto el fuego y obstaculizan el proceso de diálogo.

Las autoridades iraníes anunciaron el 17 de abril el levantamiento de sus propias restricciones al tránsito en la zona tras confirmarse un día antes un alto el fuego temporal en Líbano, aunque poco después indicaron que volvieran a imponerlas. La decisión llegó después de que Trump, tras aplaudir inicialmente el movimiento de Teherán, afirmara que las fuerzas estadounidenses mantendrían su bloqueo sobre esta vía marítima de gran relevancia estratégica.