Naciones Unidas ha hecho pública una denuncia por un ataque con drones dirigido contra uno de sus vehículos en la región ucraniana de Jersón, en el contexto de los bombardeos lanzados el jueves por Rusia contra el país. El incidente, ya criticado horas antes por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, no causó víctimas.
En una nota oficial, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) detalló que el vehículo estaba “claramente marcado” y que sufrió “graves daños” tras “dos ataques con drones” mientras participaba en una operación de reparto de ayuda a civiles en la localidad de Ostriv.
Según el comunicado, “la misión consistía en entregar alimentos y lámparas solares a los residentes de esta zona de difícil acceso. Si bien el equipo logró salir del lugar sano y salvo, este no es un incidente aislado”, subrayó la oficina, que precisó además que entre enero y abril de 2026 “se han registrado 56 incidentes de violencia contra trabajadores humanitarios” vinculados a la guerra.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó este viernes que se encuentra “alarmado” por lo sucedido, insistiendo en que el coche estaba “claramente identificado” y que “las partes” habían sido informadas “con suficiente antelación” de la presencia de la misión de la OCHA en esa área.
El máximo responsable de Naciones Unidas reiteró asimismo que “el Derecho Internacional, incluido el Derecho Internacional Humanitario, debe respetarse en todo momento”, una exigencia que hizo extensiva a “los civiles y los bienes de carácter civil, incluido el personal de socorro humanitario y los bienes utilizados para las operaciones de socorro humanitario”.
El organismo está “trabajando para esclarecer todos los hechos relacionados con este incidente”, añadió su portavoz adjunto, Farhan Haq, en una comunicación enviada a Europa Press.
Por su parte, Zelenski declaró el jueves que “el jefe (local) de la OCHA y otros ocho miembros del personal se encontraban dentro” del vehículo cuando se produjo el ataque. “Afortunadamente, nadie resultó herido. El personal de la misión ha sido evacuado”, afirmó, en medio de una nueva oleada de ataques rusos que causó 24 muertos en la capital, Kiev.