Al menos ocho personas han perdido la vida este lunes en una serie de bombardeos de la Fuerza Aérea de Jordania sobre el sur de Siria. Amán sostiene que los ataques se llevaron a cabo “en coordinación” con el Gobierno sirio, una versión que las autoridades de Damasco niegan de forma tajante.
Fuentes sanitarias de la provincia de Daraa, en el suroeste sirio, han confirmado la muerte de ocho civiles, entre ellos tres menores, una mujer y un hombre de 65 años que había sido trasladado al hospital y finalmente murió a causa de las heridas de metralla. Al menos otras cuatro personas han resultado heridas en estos ataques aéreos jordanos contra varios puntos de la región, mientras el Ejecutivo encabezado por Ahmed al Sharaa aún no ha emitido ningún comentario público.
El Ejército jordano ha informado de que sus aviones han golpeado posiciones de grupos “terroristas” en el sur de Siria, insistiendo en que la operación se llevó a cabo “en coordinación” con las autoridades sirias. La ofensiva se enmarca en una campaña denominada ‘Disuasión Jordana’, dirigida contra “los escondites de organizaciones terroristas”, sin proporcionar identidades concretas ni más detalles.
Según el comunicado militar, estos ataques se han desarrollado “en represalia” por el atentado del pasado viernes contra una iglesia en la localidad de Hamud, en Jordania, que dejó nueve muertos y alrededor de una treintena de heridos. Las Fuerzas Armadas han afirmado que los responsables del atentado “están vinculados” con dichas organizaciones, y han anunciado la detención de tres hombres de una misma familia —dos hermanos y un pariente político— señalados como “terroristas” por su presunta implicación en el ataque.
El Ejército jordano asegura que, como consecuencia de la operación, han sido destruidas “varias bases terroristas”, junto con su equipamiento, y que “varios” combatientes de estos grupos han muerto o han resultado heridos. En su nota, la institución castrense subraya que “se mantendrá firme frente a quienes traten de socavar la seguridad de los jordanos”.
En reacción a los bombardeos, el Gobierno sirio ha difundido un comunicado en el que recalca que no existió ninguna coordinación previa y expresa su “total solidaridad” con las víctimas y sus familias sirias, según ha informado la agencia oficial SANA.
“Las autoridades pertinentes están siguiendo estrechamente la situación para evaluar las necesidades de los afectados y dar de inmediato el apoyo y la ayuda humanitaria necesarios”, añade el texto, que también anuncia la apertura de una investigación para esclarecer lo sucedido y el inicio de contactos con Jordania.
Damasco remarca, en cualquier caso, la importancia “imperativa” de una coordinación bilateral en materia de seguridad en la franja fronteriza, siempre con respeto a la soberanía de Siria y “la estabilidad de las dos naciones hermanas”.
Horas después, la Autoridad General de Puertos y Aduanas de Siria ha comunicado el cierre del paso fronterizo de Nassib con Jordania, un movimiento que podría suponer una nueva escalada en las ya tensas relaciones entre ambos países.