Araqchi insiste en que no hay solución militar en Ormuz y urge a EEUU a evitar un nuevo atolladero

Araqchi rechaza una salida militar en Ormuz, avisa a EEUU y Emiratos y responsabiliza a Washington de la escalada en la estratégica vía marítima.

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El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi Europa Press/Contacto/Sha Dati

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El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha reiterado en la madrugada de este martes que “no hay solución militar” a la crisis en el estrecho de Ormuz y ha advertido a Estados Unidos de que debe evitar “verse arrastrado de nuevo a un atolladero por quienes le desean mal”, después de una jornada marcada por los ataques a lanchas rápidas iraníes anunciados por Washington y por la versión del Ejército de Irán, que asegura haber bloqueado la entrada de destructores estadounidenses en la zona.

“Los acontecimientos en Ormuz dejan claro que no hay solución militar para una crisis política”, ha señalado Araqchi en un mensaje en redes sociales, donde ha rebautizado el denominado Proyecto Libertad de Estados Unidos —la operación impulsada por las Fuerzas Armadas norteamericanas para escoltar a los buques mercantes afectados por el bloqueo del estrecho de Ormuz— como “Proyecto Impasse”.

El responsable de la diplomacia iraní ha añadido que, “mientras las conversaciones avanzan gracias al generoso esfuerzo de Pakistán, Estados Unidos debería tener cuidado de no verse arrastrado de nuevo a un atolladero por quienes le desean mal”. Sus palabras llegan tras un lunes en el que el Ejército iraní afirmó primero haber impedido “la entrada de destructores estadounidenses y sionistas en el estrecho de Ormuz” y, posteriormente, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que las fuerzas de su país habían “derribado” siete lanchas rápidas iraníes.

En este escenario, Araqchi ha hecho extensiva su advertencia de “no verse arrastrado de nuevo al atolladero” a Emiratos Árabes Unidos, que “debería hacer lo mismo” que Washington. Esta segunda llamada de atención se produce horas después de que el emirato de Fuyaira informara de un “gran incendio” en unas instalaciones petroleras, atribuido al impacto de un dron iraní que habría provocado heridas leves a tres ciudadanos indios. Según las autoridades emiratíes, a lo largo del lunes fueron interceptados 19 proyectiles lanzados desde territorio iraní.

Tras estos hechos, el Ministerio de Exteriores de Emiratos ha denunciado esta “agresión iraní” y sus “nuevos ataques terroristas” contra objetivos e infraestructuras “civiles” mediante el uso de misiles y drones. Abu Dabi ha subrayado además que defenderá su seguridad y soberanía nacionales y que se reserva el “pleno y legítimo derecho a responder a estos ataques” conforme al Derecho Internacional.

Teherán, por su parte, no ha reconocido por ahora ninguna acción militar directa contra Emiratos. La radiotelevisión estatal IRIB ha citado a un oficial de la Inteligencia militar iraní que achaca lo sucedido al “aventurismo militar estadounidense” en el estrecho de Ormuz.

“La República Islámica no tenía ningún plan premeditado para atacar las instalaciones petroleras en cuestión, y lo ocurrido ha sido producto del aventurismo militar estadounidense para crear un paso para que los barcos transitaran ilegalmente por los pasos prohibidos del estrecho de Ormuz”, ha argumentado este responsable de Inteligencia.

En esta línea, ha exigido que “el Ejército estadounidense debe rendir cuentas por ello” y ha llamado a las autoridades de Washington a “poner fin a esta conducta reprobable de usar la fuerza en el proceso diplomático y detener el aventurismo militar en esta sensible región petrolera que afecta a las economías de todos los países del mundo”.