La relación entre Bill Gates y Warren Buffett, una de las alianzas más poderosas del mundo empresarial y filantrópico, atraviesa su momento más delicado. Buffett ha asegurado que no ha hablado con el cofundador de Microsoft desde la publicación de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre la relación de Gates con Jeffrey Epstein, el financiero condenado por delitos sexuales. Y no solo eso: el inversor también ha dejado en el aire si mantendrá sus donaciones multimillonarias a la Gates Foundation.
El mensaje es demoledor porque no viene de un crítico externo, sino de uno de los grandes aliados históricos de Gates. Buffett, de 95 años, ha donado más de 47.000 millones de dólares en acciones de Berkshire Hathaway a la fundación desde 2006, según Reuters. Su distancia pública abre una grieta de enorme impacto reputacional para Gates y para una de las instituciones filantrópicas más influyentes del planeta.
Buffett no habla con Bill Gates desde los archivos Epstein
Buffett contó en una entrevista con CNBC que no ha mantenido contacto con Gates desde que se conocieron nuevos documentos relacionados con Epstein. Según Reuters, esos materiales del Departamento de Justicia mostraban que Gates y Epstein se reunieron en varias ocasiones para hablar de filantropía después de que Epstein se declarara culpable en 2008 en Florida por cargos vinculados a prostitución.
El inversor no se limitó a confirmar el distanciamiento. También explicó por qué evita hablar con Gates: no quiere encontrarse en una posición en la que pueda saber cosas que después le obliguen a declarar. En otras palabras, Buffett está marcando una frontera legal y reputacional. No quiere quedar atrapado en la investigación ni convertirse en pieza secundaria de un caso que sigue generando consecuencias políticas y mediáticas en Estados Unidos.
La frase que resume el golpe es sencilla: Buffett no quiere hablar demasiado “hasta que las cosas se aclaren”. En el lenguaje de los grandes negocios, eso equivale a una retirada fría, calculada y muy visible.
La donación a la Gates Foundation queda en el aire
El segundo impacto es económico. Buffett no ha confirmado si seguirá realizando sus donaciones anuales a la Gates Foundation. Según Reuters, cuando se le preguntó por la continuidad de esas aportaciones, respondió que esperará a ver cómo evolucionan los acontecimientos y añadió que está “aprendiendo cosas” que no sabía.
La duda pesa porque las donaciones de Buffett han sido durante casi dos décadas una de las grandes columnas financieras y simbólicas de la fundación. En 2025, su aportación a la Gates Foundation superó los 4.500 millones de dólares, según Reuters.
Buffett no ha renegado de sus aportaciones anteriores. También ha evitado acusar a la fundación de mal uso del dinero. Pero el simple hecho de no comprometer nuevas donaciones ya supone un terremoto: lo que antes parecía automático ahora queda condicionado a la evolución del caso Epstein.
Qué dice Bill Gates sobre Epstein
Bill Gates ha reconocido que reunirse con Epstein fue un grave error de juicio. Un portavoz del empresario señaló a Reuters que Gates está comprometido a responder a todas las preguntas y a demostrar que nunca formó parte de ninguna actividad criminal de Epstein.
Ese matiz es clave. Gates no ha sido acusado de delito por su relación con Epstein. También ha sostenido que sus encuentros con él estuvieron vinculados a posibles apoyos para proyectos filantrópicos globales. Un portavoz declaró a People que Gates nunca presenció ni participó en conductas ilegales de Epstein y que está dispuesto a responder a las preguntas del Congreso.
Pero el problema para Gates no es solo jurídico. Es reputacional. La aparición reiterada de su nombre en documentos, correos, calendarios y relatos vinculados a Epstein ha colocado su figura bajo una presión pública que afecta a su imagen, a su fundación y a su red de apoyos.
El Congreso quiere interrogar a Gates
El caso también tiene una dimensión política. El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes solicitó una entrevista transcrita con Bill Gates dentro de su investigación sobre Epstein y Ghislaine Maxwell. En la carta enviada el 3 de marzo, el comité sostiene que Gates podría tener información útil para la investigación y fijó inicialmente la comparecencia para el 19 de mayo de 2026 en Washington.
El comité explicó que está revisando la gestión federal de la investigación sobre Epstein y Maxwell, las circunstancias de la muerte de Epstein, la operación de redes de tráfico sexual y las formas en que Epstein y Maxwell pudieron intentar ganar influencia para proteger sus actividades ilegales.
Varios medios estadounidenses han informado después de que la entrevista de Gates ante el comité estaría prevista para junio. CBS News, por ejemplo, señaló que Gates comparecería el 10 de junio, según una fuente familiarizada con los planes.