Bruselas rechaza reanudar lazos diplomáticos con los talibán pese a los contactos técnicos

La Comisión Europea niega que los contactos técnicos con Afganistán supongan reconocer a los talibán, mientras veinte países piden acelerar deportaciones.

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Combatientes talibanes viajan en un vehículo blindado en un puesto de control cerca del paso fronterizo de Torkham, entre Pakistán y Afganistán Sami Jan/dpa

Combatientes talibanes viajan en un vehículo blindado en un puesto de control cerca del paso fronterizo de Torkham, entre Pakistán y Afganistán Sami Jan/dpa

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La Comisión Europea ha reiterado que mantiene “contactos técnicos” con Afganistán para gestionar la deportación de ciudadanos afganos en situación irregular en territorio de la Unión, subrayando que “en absoluto” puede interpretarse como un reconocimiento del régimen talibán.

El Ejecutivo comunitario ha desmentido, además, las informaciones que apuntaban a una posible reunión entre altos cargos de la Unión Europea y representantes afganos, y ha insistido en que tampoco existe invitación alguna para que los talibán participen en conversaciones sobre la expulsión de nacionales afganos.

“Lo que sí puedo confirmar, y no es nuevo, es que continúan los contactos a nivel técnico. Estos contactos se producen tras una carta conjunta de 20 ministros de Interior y Migración del pasado mes de octubre en la que pedían un mayor apoyo de la UE para los retornos a Afganistán a la Comisión”, ha indicado en una rueda de prensa desde Bruselas el portavoz comunitario de migración, Markus Lammert.

El portavoz ha reconocido que “los retornos a países políticamente sensibles”, como es en el caso particular a Afganistán, “que aún afronta una grave situación humanitaria y de Derechos Humanos”, deben decidirse “de forma integral y coordinada”.

También ha recordado que “cada decisión de retorno es una decisión individual adoptada por las autoridades de los Estados miembro” tras “una evaluación completa de las solicitudes de asilo”. “Por tanto, solo las personas que no tienen derecho a permanecer en la UE entran en el ámbito de las normas de retorno”, ha añadido, defendiendo que los procedimientos han de ajustarse tanto al Derecho de la UE como al Derecho Internacional.

Preguntado si estos contactos con las autoridades de facto suponen restablecer las relaciones diplomáticas entre la UE y Afganistán, el portavoz adjunto de la Comisión Europea, Olof Gill, ha respondido con “un no rotundo”.

“La UE tiene el mandato del Consejo (Estados) para mantener contactos operativos con las autoridades de facto en Afganistán. ¿Qué significa esto? No significa, en absoluto, reconocimiento. Esto debe quedar claro”, ha añadido acto seguido el portavoz de Exteriores de la Unión, Anouar El Anouni.

En cualquier caso, ha subrayado que la Unión Europea conserva una presencia sobre el terreno en Afganistán “para facilitar los contactos, supervisar la situación, asistir a los Estados miembro” y continuar proporcionando “apoyo en beneficio del pueblo afgano”.

Veinte países europeos reclaman acelerar deportaciones

El pasado 18 de octubre, veinte Estados europeos, encabezados por Alemania y Bélgica, reclamaron a la Unión Europea agilizar los procedimientos de expulsión de afganos sin permiso de residencia, pese a las advertencias de Naciones Unidas sobre el grave riesgo que afrontan al regresar bajo el régimen fundamentalista de los talibán.

En una carta dirigida al comisario de Migración, Magnus Brunner, los países firmantes —entre los que no figura España— instaron a la Comisión a adoptar “medidas concretas para facilitar el retorno voluntario y forzoso de los ciudadanos afganos que no tienen derecho legal de residencia en la UE, y en particular de aquellos que representan una amenaza para el orden público”.

“Países de norte a sur, de este a oeste, se enfrentan al mismo obstáculo: no podemos deportar a afganos ilegales o delincuentes, ni siquiera si han sido condenados”, se lee en la carta.

Conviene recordar que, salvo Rusia, ningún Estado reconoce formalmente a los talibán, que retomaron el poder en agosto de 2021 tras imponerse por la fuerza en todo el país y han sido acusados de pisotear los Derechos Humanos, especialmente los de las mujeres y otros colectivos vulnerables.