Aumenta el malestar de los españoles con su empleo y se agrava el desgaste, según la ANEFP

La II Radiografía de ANEFP revela más malestar y desgaste laboral entre los españoles, con estrés algo menor pero creciente pesimismo sobre el futuro juvenil.

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El malestar de los españoles con su empleo va en aumento y se aprecian signos claros de desgaste emocional, aunque una parte relevante de la población ocupada mantiene una visión positiva de su puesto de trabajo, de acuerdo con el director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud (ANEFP), Jaume Pey.

Con motivo del Día Internacional del Trabajador, que se celebra el 1 de mayo, la ANEFP ha puesto el foco en varias conclusiones de la II Radiografía del Autocuidado de la Salud en España, donde se detecta un ligero deterioro en la percepción del malestar laboral entre 2024 y 2025.

Así, el nivel de satisfacción de los españoles con su empleo baja del 31,2 por ciento al 27,8 por ciento, mientras que la motivación desciende del 18,2 por ciento al 15,4 por ciento. Al mismo tiempo, se incrementan las emociones negativas vinculadas al trabajo, como la ansiedad (del 15% al 17,8%), la preocupación (del 11,3% al 14,1%) y la insatisfacción (del 12,8% al 14,4%).

Desde la óptica sociodemográfica, apenas se aprecian grandes brechas. No obstante, los datos de la Radiografía de ANEFP muestran que, entre quienes se declaran satisfechos con su empleo, predominan las mujeres y las personas mayores de 56 años.

El estrés en el entorno laboral

En cambio, en variables como el estrés vinculado al trabajo se aprecia “algo de mejoría” frente a las cifras recogidas en 2024. De acuerdo con esta segunda edición del estudio, los niveles de estrés alto y muy alto se reducen del 29,7 por ciento al 27 por ciento y del 11,5 por ciento al 10,5 por ciento, respectivamente. En conjunto, el estrés laboral entre los trabajadores españoles se ha moderado un 3,7 por ciento en un año.

Las mujeres continúan siendo quienes declaran mayores niveles de estrés: el 38,6 por ciento frente al 36,4 por ciento de los hombres. Por franjas de edad, el impacto del estrés se concentra especialmente entre los 41 y los 55 años, etapa en la que suele coincidir una mayor presión profesional y responsabilidades familiares. Por comunidades autónomas, catalanes, andaluces, valencianos, cántabros y extremeños son los que más han logrado rebajar su estrés, según los resultados de la II Radiografía de ANEFP.

Además, para el 55,8 por ciento de los españoles, el trabajo figura entre los factores más relevantes que puede “influir negativamente en su salud mental”.

Paralelamente, el 48,5 por ciento de la ciudadanía se declara pesimista o muy pesimista sobre las perspectivas de la generación más joven en términos de oportunidades y calidad de vida, un dato prácticamente invariable respecto a 2024, cuando se situaba en el 49,3 por ciento.

Las opiniones optimistas, por el contrario, son minoritarias y continúan debilitándose (del 20,8% al 19,3%), mientras que las posturas más neutras aumentan del 29,9 por ciento al 32,2 por ciento. Según las conclusiones de la II Radiografía del Autocuidado de la Salud en España, gana peso la percepción de que la próxima generación afrontará más dificultades que la actual.