China elogia a varios países africanos por impedir el vuelo del presidente de Taiwán

China agradece a Mauricio, Seychelles y Madagascar el cierre de su espacio aéreo al presidente taiwanés Lai, que se ve obligado a cancelar su viaje a Esuatini.

1 minuto

El presidente de Taiwán, Lai Ching Te. Europa Press/Contacto/Cheng-Chia Huang

El presidente de Taiwán, Lai Ching Te. Europa Press/Contacto/Cheng-Chia Huang

Comenta

Publicado

1 minuto

Las autoridades chinas han expresado este miércoles su agradecimiento a Mauricio, Seychelles y Madagascar por haber denegado el acceso a sus espacios aéreos al avión en el que viajaba el presidente de Taiwán, Lai Ching Te, lo que ha obligado finalmente a cancelar su desplazamiento previsto a Esuatini.

Es la primera ocasión en la que un mandatario taiwanés se ve forzado a suspender un viaje internacional debido a la negativa de terceros países a permitir el paso de su aeronave, motivo por el que las autoridades de Taiwán han tildado la decisión de “acto de servidumbre” hacia Pekín, al considerar que China pretende frustrar los esfuerzos de Taipéi por afianzar lazos diplomáticos formales.

La restricción se adoptó poco antes de la salida programada de Lai rumbo a Esuatini, dejando la visita anulada por ahora. Desde Taipéi han acusado a Pekín de recurrir a la “coacción económica” para conseguir el cierre de estos corredores aéreos.

Por su parte, el Gobierno chino ha agradecido la aplicación de esta medida al sostener que Taiwán constituye una provincia bajo su soberanía y remarcar la conveniencia de frenar las iniciativas de “fuerzas separatistas” en la isla.

Los lazos entre China y Taiwán quedaron interrumpidos en 1949, cuando las tropas del partido nacionalista Kuomintang fueron derrotadas en la guerra civil frente al Partido Comunista y se replegaron al archipiélago. Los contactos se retomaron únicamente en el ámbito económico y de forma oficiosa a partir de la década de 1980.

El Kuomintang gobernó Taiwán durante cincuenta años como fuerza hegemónica hasta la llegada de la democracia a la isla y mantiene como objetivo central la unificación bajo la bandera china. Cheng ha defendido con firmeza el llamado Consenso de 1992, base de la línea política favorable a China del Kuomintang.