La Presidencia de Corea del Sur ha denunciado este lunes el ataque sufrido la semana pasada por un buque de bandera surcoreana en el estrecho de Ormuz, y ha subrayado que se adoptarán las medidas “necesarias” una vez que se esclarezca quién estuvo detrás de la agresión.
El asesor de Seguridad Nacional de la oficina presidencial, Wi Sung Lac, citado por la agencia Yonhap, ha recalcado que “Nuestro Gobierno mantiene que los ataques contra buques privados, incluido el 'HMM Namu', no pueden ser justificados ni tolerados, y los condenamos con firmeza”.
Wi ha insistido en que las autoridades continúan trabajando para determinar la autoría del ataque con el fin de fijar una respuesta adecuada, después de que el Ministerio de Exteriores confirmara el domingo que el carguero resultó impactado, lo que provocó una explosión y un incendio a bordo.
El suceso llevó a las autoridades surcoreanas a abrir una investigación, después de que la naviera HMM indicara que analizaba si se trató de “un ataque externo o un fallo interno” y avanzara que el buque sería remolcado hacia la costa de Emiratos Árabes Unidos (EAU).
En los primeros compases de la crisis, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló directamente a Irán como responsable del ataque y sugirió que Seúl se uniera a su iniciativa “humanitaria” para asegurar la navegación en la zona. Sin embargo, el propio Trump anunció la suspensión de esa operación apenas 48 horas más tarde, lo que llevó a las autoridades surcoreanas a dejar de considerar su participación.