La expresidenta argentina Cristina Fernández comunicó este miércoles que ha elevado su caso al Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el órgano de expertos independientes encargado de vigilar el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos en relación con la sentencia que la condena por corrupción.
“Anuncio hoy que he presentado una comunicación individual ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas”, afirmó la exmandataria, sentenciada a seis años de prisión —a cumplir en régimen de arresto domiciliario— y a inhabilitación política de por vida por la adjudicación de contratos de obra pública millonarios a un empresario al que la Justicia considera su socio y presunto testaferro durante sus dos mandatos presidenciales.
En una carta abierta, Fernández explica que recurre al organismo de la ONU movida por “el profundo sentido cívico y el respeto institucional” y por “la indignación” que le provocan las “ilegalidades” de las que asegura ser “víctima”.
“Lo hago con la convicción de que el Derecho Internacional de los Derechos Humanos constituye una conquista de la humanidad precisamente para momentos como este: cuando los mecanismos internos de un país dejan de proteger a las personas frente a los abusos del poder”, ha señalado.
La exjefa de Estado detalla que los juristas Javier Borrego, de España, y Rafael Valimm, de Brasil, serán quienes representen su caso ante el comité de la ONU. “Su experiencia, su autoridad académica y su compromiso con el Estado de derecho contribuirán a que esta causa concreta sea examinada con el rigor jurídico que merece”, ha subrayado, remarcando además que “todos los jueces argentinos” que intervinieron en su enjuiciamiento “serán sometidos al escrutinio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos”.
“Allí deberán responder no ante un gobierno ni ante un partido político, sino ante los principios universales de independencia judicial, debido proceso, igualdad ante la ley y protección efectiva de los derechos fundamentales”, ha recalcado Fernández.
Fernández denuncia persecución política y discriminación de género
En la misiva, en la que se presenta como blanco de una instrumentalización de la Justicia con fines partidistas y atribuye su situación a una ofensiva contra su condición de mujer que ejerció la Presidencia, Fernández insiste en que no piensa ceder ante “quienes creen que pueden vencer mediante la persecución y el miedo”.
“Nunca podrán quebrar mis convicciones ni mi compromiso con Argentina. Lucharé hasta el último día por el reconocimiento de mi inocencia. Lucharé porque sé que la verdad termina siempre abriéndose camino. Lucharé porque creo profundamente en la justicia cuando actúa con independencia y con respeto al Derecho”, ha subrayado.
La carta concluye reiterando que la sociedad argentina “merece vivir en una República donde nadie sea perseguido por sus ideas políticas, donde ninguna mujer sea discriminada por ejercer el liderazgo y donde los Derechos Humanos sean una realidad para todos y no un privilegio para algunos”.