Dos milicias iraquíes vinculadas a Irán han comunicado este martes que iniciarán los procedimientos para ceder su armamento al Estado y abandonar las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), apenas una semana después de que Saraya al Salam (Brigadas de la Paz), ligada al influyente clérigo chií Muqtada al Sadr, adoptara una decisión similar.
Las formaciones en cuestión son Kataib al Imam Alí y Asaib Ahl al Haq --también llamada Red Jazali--, ambas catalogadas como organizaciones terroristas por Estados Unidos.
El anuncio se produce tras el respaldo oficial otorgado el lunes por la coalición chií Marco de Coordinación, principal bloque político de Irak, a la iniciativa del primer ministro, Alí al Zaidi, para restaurar el monopolio estatal sobre las armas, según un comunicado difundido por la agencia de noticias iraquí Shafaq.
En su declaración, los dos grupos han decidido “romper los lazos con las Fuerzas de Movilización Popular e iniciar los trámites para poner el armamento bajo control estatal, de conformidad con la voluntad nacional y la decisión de (sus) hermanos en el Marco de Coordinación”.
Asimismo, han subrayado que este paso responde a un sentido de “responsabilidad nacional” y han detallado que el proceso incluye un “inventario de todo el personal, las armas, los vehículos y los suministros logísticos, así como la organización de mecanismos de comunicación con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, de conformidad con las necesidades del Estado y sus instituciones de seguridad”.
La semana pasada, el clérigo chií ya había anunciado la plena incorporación de Saraya al Salam (Brigadas de la Paz) a las estructuras oficiales del Estado iraquí y exhortó al resto de milicias integradas en las FMP a seguir el mismo camino y desligarse de las “órdenes partididas y sectarias”, “especialmente después de que las facciones entreguen sus armas al Estado, tal como les aconsejamos hace años”.