Los Estados miembros del G7 han reiterado este viernes su determinación de evitar que Irán llegue en ningún caso a adquirir o desarrollar un arma nuclear, subrayando además que el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) continúa siendo la “piedra angular” del desarme atómico y del impulso de aplicaciones civiles de la energía nuclear.
“Reafirmamos que el pleno cumplimiento del TNP y sus obligaciones de salvaguardia es esencial para garantizar la confianza internacional en la naturaleza pacífica de las actividades nucleares. El G7 mantiene su compromiso de garantizar que Irán nunca desarrolle ni adquiera un arma nuclear”, ha indicado el grupo de directores del G7 sobre no proliferación en un comunicado conjunto.
Al mismo tiempo, los gobiernos del grupo han manifestado su inquietud por la “considerable expansión y modernización de los arsenales nucleares de China y Rusia”, y han llamado a “implementar medidas concretas de reducción de riesgos” ante esta dinámica.
“Exigimos que la República Popular de Corea (RPDC) abandone todas sus armas nucleares y programas nucleares existentes de conformidad con todas las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y reafirmamos que la RPDC no puede ni podrá tener la condición de Estado poseedor de armas nucleares en virtud del TNP ni ningún otro estatus especial”, han argüido.
En un escenario de “desafíos urgentes y sin precedentes que amenazan la seguridad y la estabilidad mundiales”, los integrantes del G7 han remarcado “el papel protagónico” que desempeñan en el respaldo al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
“Los miembros del G7 reafirman su compromiso de apoyar al OIEA en la promoción de la energía, la ciencia y la tecnología nucleares con finalidad pacífica, y señalan que nuestra contribución colectiva al Fondo de Cooperación Técnica del OIEA desde 2010 supera los 727 millones de euros”, han expresado, destacando así su apoyo financiero sostenido al organismo.