El Parlamento de Portugal ha dado luz verde este viernes a una iniciativa que impide izar en inmuebles de titularidad pública banderas consideradas “ideológicas, partidistas o asociativas”, lo que afecta también a los estandartes en apoyo de la comunidad LGTBI o de Ucrania.
El texto legislativo —respaldado por el conservador Partido Social Demócrata (PSD), la formación de ultraderecha Chega y el democristiano CDS-Partido Popular— veta las banderas “ideológicas, partidistas o asociativas” en cualquier edificio público, “independientemente de su naturaleza jurídica”.
La nueva norma, que también introduce la prohibición de emblemas de “origen extranjero, salvo en el marco de actos oficiales de carácter diplomático o protocolario”, se hará extensiva a edificios y monumentos públicos, así como a mástiles, fachadas e interiores destinados a uso oficial, según ha informado la agencia de noticias Lusa.
En caso de vulnerar la regulación, se prevén sanciones económicas de entre 200 y 2.000 euros cuando exista negligencia y de entre 400 y 4.000 euros si se aprecia dolo. La ley excluye expresamente los espacios privados y los actos culturales, deportivos o asociativos que “no impliquen representación oficial del Estado”.