El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha salido en defensa del reciente acuerdo marítimo validado la semana pasada con las dos administraciones rivales que operan en Libia, presentándolo como un entendimiento que responde al interés nacional turco. Al mismo tiempo, ha recalcado, frente a las críticas de la Unión Europea, que Ankara no pretende perjudicar a ningún Estado del Mediterráneo Oriental.
“No estamos intentando meter un gol a nadie en el Mediterráneo. Simplemente nos preocupamos de proteger nuestros derechos e intereses jurisdiccionales marítimos”, ha manifestado el mandatario turco, después de que Bruselas insistiera en que este pacto le parece “nulo e inválido”. Grecia, uno de los países que se considera más damnificado, ha cuestionado la base misma del memorándum al recordar que Libia y Turquía carecen de costas adyacentes u opuestas.
El martes, el Parlamento de Tobruk, que representa a las autoridades del este de Libia, dio luz verde al memorándum de entendimiento firmado en 2019 entre Turquía y el entonces Gobierno de Trípoli, la administración rival reconocida por la comunidad internacional. Hasta ahora, el bloque oriental había rechazado este texto por haberse negociado al margen de su participación.
Este aval parlamentario marca un cambio de rumbo en los vínculos entre Ankara y las autoridades orientales libias, lideradas por el mariscal Jalifa Haftar, tras años de tensiones políticas. En paralelo, la Cámara de Tobruk ha comunicado la anulación de una resolución de 2020 con la que había congelado sus lazos políticos con Turquía.
En este contexto, Erdogan ha aplaudido tanto la ratificación del memorándum como el restablecimiento de los contactos con el este del país, subrayando que Turquía “es un país que no quiere ver ni división ni discordia en Libia” y reclamando a la Unión Europea que rebaje el tono de sus reproches y adopte una “relación constructiva” con Ankara en este asunto, basada en el respeto a los intereses turcos.
“En política y relaciones exteriores”, ha concluido Erdogan, “nuestra única guía son los intereses de Turquía: aunque ello implique pagar un precio, nunca dudaremos en hacer lo que sea correcto y beneficioso para Turquía y la nación turca”, ha señalado en un discurso televisado al país tras la reunión del Consejo de Ministros celebrada este lunes.