La virtual vencedora de la primera vuelta de las presidenciales en Perú, Keiko Fujimori, ha calificado de “razonable” la iniciativa del también candidato Rafael López Aliaga de convocar “elecciones complementarias” antes del 3 de mayo. Esta propuesta surge tras las irregularidades detectadas en algunos locales de votación el 12 de abril, que obligaron a extender la jornada electoral hasta el lunes 13.
“He escuchado el pedido que ha hecho y me parece razonable porque ya no está hablando de insurgencia, ya no está hablando de nulidad total, sino que está pidiendo una elección complementaria”, ha valorado la aspirante de Fuerza Popular (FP), que con el 93% de las actas escrutadas suma el 17% de los sufragios.
“Entiendo y estoy de acuerdo con la solicitud que ha hecho el señor López Aliaga”, ha reafirmado Fujimori, quien encadena ya cuatro intentos de llegar a la Jefatura del Estado, cargo que ocupó su padre, Alberto Fujimori, entre 1990 y 2000. “El derecho al voto es un derecho universal que tiene que ser respetado”, ha subrayado.
La dirigente de FP ha confirmado igualmente el apoyo de su bancada a la propuesta legal registrada por el partido de López Aliaga, Renovación Popular, a raíz de las supuestas anomalías ocurridas durante las votaciones del 12 y 13 de abril. En algunos colegios electorales de Lima se habrían producido problemas para suministrar a los ciudadanos el material necesario para sufragar.
Al mismo tiempo, Fujimori ha reclamado la dimisión del cuestionado jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, y que abandone el puesto antes de la segunda vuelta prevista para el 7 de junio. “Sería saludable que esta persona sea retirada”, ha animado, según informa el diario “El Comercio”.
Corvetto está citado este martes en la sede de la Fiscalía, que pedirá medidas cautelares en su contra, entre ellas el levantamiento del secreto de sus comunicaciones y la retirada del pasaporte, dentro de la investigación abierta por los fallos logísticos registrados durante la jornada electoral.
Denuncias de fraude y evaluación internacional del proceso
López Aliaga ha asegurado que cerca de un millón de votantes, sobre todo en Lima y en el extranjero, se habrían quedado sin poder ejercer su derecho al voto por la falta de material electoral en determinados centros. Las autoridades intentaron corregir estas incidencias ampliando un día más la votación en los locales afectados.
Pese a estos problemas puntuales, las misiones de observación electoral internacionales han resaltado la transparencia y la neutralidad del proceso, si bien han reconocido algunas dificultades técnicas y un cierto clima de desconfianza entre parte del electorado.
Durante la campaña y tras la cita con las urnas, López Aliaga empezó a agitar la idea de un posible fraude a medida que el candidato de izquierdas, Roberto Sánchez —respaldado por el expresidente Pedro Castillo— iba escalando posiciones en el escrutinio hasta situarse en segundo lugar, con el 12% de los votos y apenas 14.700 papeletas más que el aspirante de Renovación Popular.