El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha anunciado este miércoles que cuenta con el respaldo tanto de los líderes grecochipriotas como turcochipriotas, además de los países garantes, para poner en marcha una nueva fase de conversaciones destinada a resolver el histórico conflicto de la isla de Chipre, escindida desde 1974.
“Cuento con el consenso de ambas partes y de los garantes para celebrar una reunión de 5+1”, ha detallado en declaraciones a la prensa desde la sede de la Fuerza de Naciones Unidas para el Mantenimiento de la Paz (UNFICYP, por sus siglas en inglés).
Guterres ha subrayado la necesidad de reforzar la confianza mutua antes del encuentro, con el objetivo de evitar que esta nueva tentativa de diálogo termine siendo estéril, como ha ocurrido con las distintas rondas celebradas desde 2017 en torno a la cuestión chipriota.
“No quiero más reuniones del grupo 5+1 sin resultados. Quiero una reunión del 5+1 exitosa que allane el camino para alcanzar una solución”, ha dicho Guterres, quien no ha detallado por el momento el cronograma concreto, si bien espera que ambas partes trabajen “con la mayor rapidez y eficacia posible”.
El máximo responsable de la ONU ha explicado que el proceso se desarrollará “en consulta” con las partes implicadas y con los garantes. “La comunidad internacional también tiene un papel importante que desempeñar en la cuestión de Chipre. En particular, cuento con el apoyo continuo de los tres garantes: Grecia, Turquía y Reino Unido”, ha señalado, aludiendo a los Estados encargados de salvaguardar la independencia y el orden constitucional chipriota.
Estas manifestaciones llegan tras sus reuniones de la víspera con el presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, y el presidente de la República Turca del Norte de Chipre, Tufan Erhurman, además de otros representantes de la sociedad civil de ambos lados de la isla.
“He tenido la oportunidad de escuchar a muchos chipriotas. Su mensaje ha sido claro: quieren avances. Quieren que sus líderes lleguen a acuerdos y den el último paso hacia una solución al problema de Chipre. Quieren un futuro en el que esta isla se defina no por la división, sino por la cooperación, la oportunidad y la paz”, ha expresado ante los medios al término de su visita.
Al mismo tiempo, ha reclamado “respetar la autoridad” de la UNFICYP tanto en la franja de amortiguación como en las líneas de alto el fuego fijadas por Naciones Unidas. “Durante más de seis décadas, la UNFICYP ha contribuido a mantener la calma y la estabilidad en un entorno delicado. Su eficacia continua depende de la cooperación de todas las partes”, ha insistido.
Esta semana, Guterres ha pisado por primera vez la isla, acompañado por el secretario adjunto para Operaciones de Mantenimiento de la Paz, Jean-Pierre Lacroix, y la secretaria adjunta para Asuntos Políticos y Construcción de la Paz, Rosemary DiCarlo.
La enviada personal del secretario general, María Ángela Holguín, mantiene contactos con las partes para intentar desbloquear el conflicto. Sobre la mesa figura una propuesta que contempla dos entidades con igualdad de estatus y algunas competencias compartidas, una fórmula distinta al modelo federal que la ONU había defendido hasta ahora.
Según ha publicado el diario británico “The Independent”, este planteamiento incluiría además la cesión de determinados territorios por parte de la República Turca del Norte de Chipre y el despliegue de un pequeño contingente de la OTAN como garante del acuerdo, función que actualmente ejerce la ONU en la zona que separa ambos territorios.
Chipre permanece dividido desde 1974, cuando el Ejército turco tomó el control del norte —el 36,2 por ciento del territorio— tras un golpe de Estado promovido por la junta militar griega y el temor a una posible unión de la isla con Grecia. En 1983, los turcochipriotas proclamaron la República Turca del Norte de Chipre, reconocida solo por Turquía, que mantiene allí unos 35.000 soldados.
Los repetidos intentos auspiciados por Naciones Unidas para reunificar este país del Mediterráneo oriental sobre la base de una federación bizonal han fracasado. El esfuerzo más reciente tuvo lugar en 2021, cuando representantes de Turquía, Grecia y Reino Unido se reunieron en Ginebra con los principales dirigentes grecochipriotas y turcochipriotas durante tres días de conversaciones.