La aerolínea española Iberia ha suspendido desde este lunes su operativa directa entre Madrid y La Habana debido a la caída del turismo, las dificultades logísticas y la crisis que atraviesa Cuba, marcada por el impacto de las sanciones internacionales y los problemas de abastecimiento.
La decisión, confirmada por fuentes de la compañía, llega tras varios meses de ajustes progresivos y se suma a la retirada previa de otras aerolíneas como World2Fly, que ya había abandonado esta ruta.
Reducción progresiva antes del cierre de la ruta
Iberia ya había anunciado en abril la cancelación de la conexión, que en las últimas semanas había ido reduciendo su operativa de forma escalonada: de tres frecuencias semanales en primavera a dos vuelos en mayo, antes de su suspensión definitiva.
La compañía, perteneciente al grupo International Airlines Group, mantiene sin embargo la venta de billetes a partir de mediados de octubre, lo que abre la posibilidad de una eventual reactivación en función de la evolución del contexto.
Cuba, golpeada por la caída del turismo y los problemas energéticos
El cierre de la ruta se enmarca en un contexto de fuerte deterioro del turismo internacional hacia Cuba, afectado por la crisis económica, la escasez de combustible y las limitaciones operativas del país.
En los últimos meses, incluso los vuelos aún activos han tenido que realizar escalas técnicas en Santo Domingo por la falta de combustible en la isla, una situación que también ha condicionado la operativa de otras aerolíneas como Air Europa.
Alternativas para los pasajeros
Tras la suspensión, Iberia ha indicado que los pasajeros podrán seguir viajando a Cuba mediante rutas alternativas, como la conexión vía Panamá en colaboración con Copa Airlines, dentro de acuerdos de código compartido.
Este sistema permite mantener la conectividad, aunque con mayor tiempo de viaje y dependencia de otras aerolíneas.