Al menos nueve personas han perdido la vida y casi 90 han resultado heridas en Ucrania tras una nueva oleada de ataques rusos registrada entre la noche del lunes y la madrugada del martes sobre las ciudades de Kiev, Dnipro, Járkov y Kamianske, de acuerdo con los datos facilitados por las autoridades locales.
En la capital, Kiev, el balance provisional se sitúa en cuatro fallecidos y 51 heridos, entre ellos tres menores, según ha detallado el alcalde, Vitali Klitschko, quien ha precisado que “35 han sido hospitalizadas, mientras que otras recibieron atención médica en el lugar y de forma ambulatoria”.
En una amplia publicación en redes sociales, el regidor ha descrito las consecuencias de los bombardeos en distintos barrios de la ciudad, con al menos 14 incendios declarados en edificios, numerosos vehículos calcinados y daños en diversas estructuras, en un contexto en el que “todos los servicios de emergencia están trabajando para mitigar las consecuencias del ataque”.
En Dnipro, capital de la región de Dnipropetrovsk, otra andanada de ataques rusos ha provocado al menos “cinco muertos y 25 heridos”, entre los que se encuentra una niña de trece años y tres personas en estado grave, según ha indicado en redes sociales el gobernador regional, Oleksandr Ganzha.
En la misma provincia, Ganzha ha añadido que se han registrado otros tres heridos en un ataque contra la ciudad de Kamianske, situada unos 40 kilómetros al noroeste de Dnipro.
En Járkov, el alcalde, Igor Terejov, ha informado de nuevos ataques con múltiples impactos de drones Shahed --de fabricación iraní--, que habrían dejado al menos diez heridos, incluido un menor.
El responsable municipal ha concretado que la urbe ha sido blanco de quince aeronaves no tripuladas y de dos misiles, con explosiones repartidas en cuatro distritos de la capital de la provincia homónima.