El Ejecutivo iraní ha reiterado este lunes que su más reciente propuesta a Estados Unidos para cerrar un acuerdo que ponga fin al conflicto en Oriente Próximo es "legítima" y "generosa", en respuesta a las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, que calificó el documento remitido por Teherán como "totalmente inaceptable".
"Nuestra demanda es legítima. Pedimos un fin de la guerra, la retirada del bloqueo y la piratería y la liberación de bienes iraníes que han sido congelados injustamente en bancos por las presiones estadounidenses", ha declarado el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei.
Según ha explicado, la contestación de Irán contempla igualmente "el paso seguro en el estrecho de Ormuz y garantizar la seguridad en la región y en Líbano". "Es considerada una oferta generosa y legítima para la seguridad regional", ha sostenido, de acuerdo con las declaraciones difundidas por la emisora pública iraní, IRIB.
Baqaei ha criticado que "Estados Unidos siga insistiendo en su postura sesgada" y ha subrayado que Irán "no ha reclamado concesión alguna" a Washington. "Hemos pedido el fin de la guerra y de la piratería marítima contra buques iraníes", ha reseñado, insistiendo en que las exigencias de Teherán se centran en el levantamiento de las presiones y en la seguridad de la navegación.
En esta línea, ha reiterado que "cualquier intervención en los asuntos relativos al estrecho de Ormuz solo complicarán la situación" y ha evitado valorar si Rusia podría aceptar recibir las reservas de uranio iraní como posible vía para destrabar un entendimiento.
"En estos momentos, estamos centrados en poner fin a la guerra", ha explicado el portavoz. "Discutiremos más adelante cualquier decisión relativa al programa nuclear y su material, cuando llegue el momento", ha zanjado, dejando para una fase posterior cualquier discusión técnica sobre el dossieres nuclear.
Las declaraciones de Baqaei se han producido después de que Trump manifestara en redes sociales que la iniciativa iraní "no le gusta nada", evidenciando el amplio desacuerdo entre ambas capitales sobre los términos del pacto.
Estados Unidos e Irán continúan inmersos en un proceso de contactos auspiciado por Pakistán, aunque las divergencias entre las partes han impedido por ahora fijar una segunda cita en Islamabad. La capital paquistaní fue escenario del primer encuentro directo tras el alto el fuego acordado el 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por decisión de Trump.
El cierre del estrecho de Ormuz y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona por fuerzas estadounidenses figuran entre los argumentos esgrimidos por Teherán para rehusar desplazarse de nuevo a Islamabad, al considerar que estas operaciones vulneran el alto el fuego y bloquean el avance del diálogo. No obstante, ambos gobiernos mantienen abiertos los canales indirectos de comunicación mediante la mediación paquistaní.