Las Fuerzas Armadas de Jordania han comunicado este martes que han conseguido localizar, interceptar y destruir un nuevo dron que estaba vulnerando el espacio aéreo jordano en la zona oriental del país, en un contexto de creciente tensión en Oriente Próximo.
En su nota oficial, el Ejército ha detallado que la Real Fuerza Aérea jordana ejecutó la operación “en el marco del sistema de vigilancia y seguimiento”, precisando además que los restos del aparato se precipitaron sobre el desierto del este, “dentro del territorio del reino, de acuerdo con la normativa aprobada”.
El comunicado subraya que “las Fuerzas Armadas siguen cumpliendo con su deber de proteger las fronteras del reino y preservar su seguridad y soberanía” y recalca que las autoridades “no tolerarán ninguna amenaza a la seguridad nacional ni a la de sus ciudadanos”.
Este nuevo derribo se produce pocos días después de que las fuerzas jordanas neutralizaran varios drones dirigidos contra su territorio. Estos incidentes, que también han afectado a otros Estados del Golfo como Bahréin y Kuwait, se enmarcan en una escalada regional tras trece noches seguidas de ataques de Estados Unidos contra Irán, una campaña aérea que parece haber entrado en una pausa desde la noche del domingo, después de casi dos semanas de bombardeos continuados.
Pese a esta tregua temporal, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido de que el paréntesis no es definitivo y ha amenazado con reanudar las operaciones militares si las negociaciones con Irán fracasan. Teherán, por su parte, ha manifestado que detendrá los ataques mientras Washington mantenga la suspensión de los bombardeos, aunque no considera que se trate de un alto el fuego formal y ha reiterado que su objetivo principal es “defender su soberanía” y su “integridad territorial”.