La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha condenado "otro intento de asesinato contra" el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras el tiroteo registrado durante la Cena de Corresponsales del pasado sábado, y ha señalado directamente a los medios de comunicación y al Partido Demócrata como responsables de la "violencia política" en el país y de una campaña de demonización continuada contra el mandatario.
"Se suponía que el sábado sería una velada alegre celebrando la libertad de expresión (...) En cambio, la noche fue secuestrada por un individuo anti-Trump desquiciado que viajó por todo el país para asesinar al presidente y a tantos funcionarios de la Administración como fuera posible", ha manifestado en su primera comparecencia ante la prensa tras el ataque.
La responsable de comunicación ha subrayado que este episodio constituye el tercer intento de asesinato "importante" contra el dirigente republicano en apenas dos años. "Ningún otro presidente en la historia ha enfrentado intentos de asesinato tan repetidos y graves (...) Nadie en los últimos años ha enfrentado más balas ni más violencia que el presidente Trump. La serenidad del presidente ante el caos, mientras otro individuo intentaba quitarle la vida, fue realmente admirable y algo que jamás olvidaré", ha añadido.
Leavitt ha insistido en que el presidente "está dispuesto a arriesgar su propia vida" por los ciudadanos estadounidenses, pero ha advertido de que eso no significa que "el miedo constante a la violencia política" deba normalizarse en la sociedad. A su juicio, "podemos y debemos tener desacuerdos firmes en este país. Pero esos desacuerdos deben ser pacíficos. El debate, la protesta pacífica y el voto son la forma de resolver los desacuerdos, no las balas".
En su intervención, ha sostenido que este clima de violencia "surge de la demonización sistemática" que, según ella, sufren tanto Trump como sus simpatizantes, una dinámica que ha achacado a determinados periodistas y cargos del Partido Demócrata. "Esta retórica de odio, constante y violenta, dirigida al presidente Trump día tras día durante once años, ha contribuido a legitimar la violencia y nos ha llevado a este oscuro momento. Quienes constantemente tachan falsamente al presidente de fascista, lo consideran una amenaza para la democracia y lo comparan con (Adolf) Hitler para obtener réditos políticos, están alimentando este tipo de violencia", ha indicado.
La portavoz ha denunciado que "el culto de odio de la izquierda contra el presidente y todos los que lo apoyan y trabajan para él ha dejado a varias personas heridas y muertas, y casi lo hizo de nuevo este fin de semana", y ha comparado el manifiesto atribuido al presunto tirador con los mensajes que circulan en redes sociales.
Leavitt también ha dirigido sus críticas al presentador y humorista Jimmy Kimmel: "Calificó de forma repugnante a la primera dama, Melania Trump, de viuda en espera. ¿Quién en su sano juicio diría que una esposa estaría radiante ante el posible asesinato de su amado esposo? Este tipo de retórica sobre el presidente, la primera dama y sus seguidores es completamente descabellada, y es increíble que el pueblo estadounidense la consuma noche tras noche", ha reprochado.
Este lunes, el matrimonio Trump ha reclamado a la cadena ABC el despido de Kimmel por una parodia sobre la Cena de Corresponsales en la que se refería a Melania Trump como "viuda en espera", emitida pocos días antes de que el acto quedara marcado por el tiroteo dirigido contra el presidente.
En septiembre, el popular presentador ya vio cómo ABC, propiedad del grupo Disney, anunciaba la cancelación indefinida de su espacio, una medida que se revocó poco después, tras la polémica generada por sus comentarios en los que acusaba al movimiento MAGA de intentar sacar provecho político del asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk.