La ONU vuelve a mirar a Ormuz y exige la reapertura "inmediata" del estrecho mientras Trump estudia la propuesta de paz de Irán

Irán ha presentado a Estados Unidos un plan de paz en tres fases para garantizar el cese definitivo de las hostilidades

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António Guterres Europa Press/Contacto/Gent Shkullaku

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El Consejo de Seguridad de la ONU ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los muchos frentes abiertos en la guerra de Irán: el estrecho de Ormuz. El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha reclamado la reapertura "inmediata" de este paso marítimo clave para el tránsito mundial del crudo y ha advertido de que su bloqueo puede desencadenar una crisis energética global, graves interrupciones del comercio y un impacto directo sobre el abastecimiento alimentario mundial.

Durante una sesión del Consejo de Seguridad celebrada este lunes bajo la presidencia de Baréin, Guterres ha alertado de que la situación representa uno de los mayores riesgos para la economía internacional desde la pandemia y la guerra en Ucrania.

El mundo no puede permitirse una interrupción prolongada de esta ruta estratégica”, ha subrayado el dirigente de la ONU, que ha insistido a las partes implicadas en el conflicto garantizar la libertad de navegación y permitir el paso seguro de los buques comerciales.

Trump estudia el plan de paz de Irán

Mientras, este lunes diferentes agencias de noticias iraníes y medios han informado sobre un plan de paz en tres fases presentado por Irán a Estados Unidos. La propuesta incluiría la garantía del cese de hostilidades, tanto en Irán como en Líbano, así como abordar la gestión del estrecho de Ormuz.

Asi, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra en estos momentos analizando junto a su equipo de Seguridad Nacional esta iniciativa de Teherán, poniendo por delante la reapertura del paso marítimo a cuestiones como el programa nuclear iraní, tal y como exige la República Islámica.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha señalado que el asunto ha sido abordado en una reunión interna de alto nivel celebrada este lunes, aunque ha evitado adelantar conclusiones sobre la postura definitiva de la administración.

“Ha habido una conversación esta mañana, pero no voy a adelantarme a las decisiones”, ha afirmado Leavitt en rueda de prensa desde la residencia ejecutiva, subrayando que las “líneas rojas del presidente respecto a Irán están claramente definidas”.

Sin embargo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha reiterado este lunes que la Administración Trump no aceptará que las autoridades iraníes determinen qué países pueden transitar por Ormuz. A su juicio, la oferta planteada por Teherán en el contexto de las conversaciones en marcha equivale, en la práctica, a instaurar un sistema de cobro por utilizar este corredor estratégico para el comercio internacional.

“Si con 'abrir el estrecho' quieren decir que sí, que el estrecho está abierto siempre y cuando (se) coordinen con Irán, obtengan nuestro permiso o los haremos volar por los aires y nos paguen, eso no es abrir el estrecho”, ha manifestado en una entrevista concedida a la cadena Fox News.

EEUU pide ante el Consejo de Seguridad una coalición para garantizar la seguridad del estrecho

Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas, Mike Waltz, ha propuesto ante el Consejo de Seguridad la creación de una coalición internacional para garantizar la seguridad del tránsito de buques por el estrecho, incluyendo operaciones de desminado de la ruta marítima.

Durante su intervención, Waltz ha afirmado que el ejército estadounidense ya ha comenzado a actuar para retirar posibles minas y asegurar el paso, aunque ha insistido en que la situación requiere una respuesta multilateral. “Ha llegado el momento de crear una coalición de países afines con capacidad real para apoyar y proteger la libertad de navegación”, ha señalado.

El diplomático ha asegurado además que se han colocado minas de forma “indiscriminada” en la zona y ha acusado a Irán de reconocer estos hechos.

Seis petroleros, obligados a dar la vuelta

Este lunes, seis petroleros que transportaban crudo iraní se han visto obligados a dar la vuelta tras no poder atravesar el estrecho debido al bloqueo naval de Estados Unidos.

De acuerdo con la agencia Reuters, los buques habían zarpado desde puertos de Irán pero no han lgradocompletar su ruta hacia el mercado internacional, ya que la Marina estadounidense estaría restringiendo el tráfico hacia y desde instalaciones iraníes en la zona.

En las últimas jornadas, el tránsito por este corredor estratégico se ha reducido de forma significativa. Solo siete barcos han conseguido cruzarlo en un día, según las plataformas Kpler y SynMax, y ninguno de ellos transportaba crudo iraní destinado a la exportación global.

Entre las embarcaciones que sí han pasado se encuentra el carguero de materias primas Bavand, junto a otros buques con origen en puertos iraníes, aunque sin carga petrolera para el mercado internacional, en un contexto de creciente tensión en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.

"Abran el estrecho. Permitan que se reanude el comercio. Dejen respirar a la economía mundial. Este momento exige moderación y diálogo", ha reclamado Guterres. En otro orden de cosas, el secretario general de la ONU también ha advertido del deterioro del sistema de control armamentístico global durante una reunión vinculada al Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, alertando de que los compromisos internacionales se están debilitando y la confianza entre potencias nucleares sigue erosionándose.

La OMI alerta de que cualquier peaje carece de base legal

La Organización Marítima Internacional ha vuelto a advertir que cualquier intento de imponer un peaje por el tránsito en el estrecho de Ormuz carece de base legal internacional.

En una rueda de prensa celebrada en la sede del organismo en Londres, su secretario general, el panameño Arsenio Domínguez, ha subrayado este lunes que la libertad de navegación no es negociable y que ningún Estado puede obstaculizar el paso en corredores marítimos internacionales como Ormuz.

Domínguez ha insistido en que no existe respaldo jurídico para establecer impuestos, tasas o peajes a la navegación internacional, en un contexto en el que Teherán había asegurado el inicio de cobros a buques que transitan por la zona, supuestamente ingresados en el Banco Central iraní.

El impacto del bloqueo ya se refleja en la volatilidad de los mercados energéticos, el aumento de los costes del transporte marítimo y el encarecimiento de los seguros. Naciones Unidas ha advertido de que los países más vulnerables serían los menos desarrollados, especialmente en África y el sur de Asia, con riesgo de empeoramiento de la inseguridad alimentaria.

También preocupa la situación humanitaria en la zona. Más de 20.000 marineros permanecen varados y miles de buques comerciales continúan atrapados por las restricciones, en medio de una creciente tensión logística global.

Balance de víctimas

El balance de víctimas en Líbano tras los ataques atribuidos a Israel ha aumentado hasta 2.521 muertos, doce más que en el último recuento, a pesar del alto el fuego acordado entre ambas partes y que teóricamente sigue vigente hasta mediados de mayo.

Según los datos del Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud libanés, desde el 2 de marzo también se contabilizan 7.804 personas heridas en el marco de la escalada de violencia.

Durante la jornada de este lunes, se han registrado nuevos bombardeos en el sur del país, con ataques aéreos y de artillería contra varias localidades, entre ellas Yater, Kafra, Maydal Selem, Touline y Kfar Chouba, según ha informado la Agencia Nacional de Noticias libanesa.

En paralelo, el grupo chií Hezbolá ha reivindicado ataques contra un tanque israelí en la zona de Qantara y contra una excavadora en Bint Yebeil, en un área del sur del país que continúa bajo control militar israelí pese al acuerdo de tregua.