La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha reclamado a Estados Unidos que aclare en detalle su decisión de retirar en torno a 5.000 militares estacionados en Alemania, dentro de una revisión más amplia de su despliegue armado en el continente europeo.
El Pentágono ha ratificado una “retirada progresiva en un plazo de entre seis y doce meses” de una parte de sus contingentes en uno de sus principales enclaves estratégicos en Europa, en el que supone el último capítulo de tensiones entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el resto de socios de la Alianza Atlántica.
Trump viene criticando desde hace años que Estados Unidos está siendo objeto de una estafa por parte de sus socios europeos, a los que acusa de hacer todo lo posible por mantener en mínimos sus aportaciones a la defensa común mientras Washington soporta casi todo el esfuerzo; una visión que ha sido rebatida de forma reiterada por diversos gobiernos europeos.
En redes sociales, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, ha señalado que la organización ya ha recibido la información sobre la medida y que en estos momentos la alianza “está trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre su posición de fuerzas en Alemania”.
En todo caso, el “ajuste”, como lo define Hart, “subraya la necesidad de Europa para seguir invirtiendo más en defensa” y “asumir una mayor parte de responsabilidad en la seguridad conjunta”. La portavoz ha subrayado asimismo los “progresos” conseguidos hasta ahora, especialmente el “compromiso” de los aliados de EEUU para invertir el 5% de su PIB en Defensa, tal y como se pactó el año pasado en la cumbre de La Haya.
“Seguimos confiando en nuestra capacidad para garantizar nuestra capacidad de disuasión y defensa a medida que continúa este cambio hacia una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte”, ha remachado la representante de la alianza.