La Unión Europea ha manifestado su "profunda preocupación" ante la suspensión de la Liga Tunecina por los Derechos Humanos (LTDH), considerada una de las organizaciones de Derechos Humanos más antiguas del mundo árabe. Al mismo tiempo, ha instado a las autoridades de Túnez a restablecer un marco que asegure el pluralismo político y social en el país.
En una nota difundida este jueves, un portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior reiteró el compromiso del bloque comunitario con Túnez y subrayó que Bruselas continuará respaldando "a su pueblo en sus esfuerzos por consolidar las instituciones democráticas" y por impulsar el respeto de los Derechos Humanos.
En el comunicado se afirma que "La Unión Europea expresa su profunda preocupación por la suspensión de la LTDH, una emblemática organización de la sociedad civil tunecina, actor clave en la promoción y protección de los derechos humanos en Túnez y co-receptora del Premio Nobel de la Paz 2015".
Asimismo, la UE ha pedido a las autoridades tunecinas que permitan que "las voces independientes contribuyan al desarrollo del país", y ha recalcado que "seguirá vigilando de cerca" la evolución de la situación. También ha señalado que mantendrá el diálogo con el Gobierno de Túnez para reforzar los Derechos Humanos y el Estado de derecho, en línea con el Acuerdo de Asociación UE-Túnez y con las obligaciones nacionales e internacionales que asume el país magrebí.
La junta directiva de la Liga Tunecina para la Defensa de los Derechos Humanos (LTDH) comunicó el pasado 25 de abril que había tenido conocimiento de una "decisión de suspender sus actividades durante un mes"; una resolución que describió como "una violación de la libertad de asociación y de acción colectiva".
La Liga desempeñó un papel decisivo en la fase de diálogo nacional posterior a la revolución de 2011, origen de la Primavera Árabe. Su contribución, junto con la de otras tres ONG, fue reconocida con la concesión del Premio Nobel de la Paz 2015.