El grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, ha asegurado este viernes ser responsable de un ataque contra una base del Ejército en la provincia de Jáiber Pastunjua, en el norte de Pakistán y limítrofe con Afganistán, mientras las autoridades aún no han difundido un balance oficial de víctimas.
En una nota difundida en sus canales de propaganda, la organización ha explicado que en la tarde del jueves hizo detonar un coche bomba en una base situada en el distrito de Bajaur, tras lo que “un grupo de muyahidín entraron en las instalaciones y lanzaron un ataque que se extendió hasta la noche”.
En su comunicado, el TTP ha afirmado que “al menos un centenar de militares murieron o resultaron heridos” y que “el almacén de armas y vehículos presente en el campamento fue reducido a cenizas”. “Los muyahidín se llevaron una gran cantidad de armas y otro equipamiento”, ha añadido el grupo armado.
La organización insurgente ha hecho pública también la identidad del atacante suicida que hizo estallar el vehículo cargado de explosivos y ha señalado que otro de los participantes en la ofensiva “abrazó el martirio”, con lo que eleva a dos los muertos en sus filas durante la operación. “El resto de los muyahidín regresaron sanos y salvos”, ha concluido en su mensaje.
Por su parte, fuentes de seguridad paquistaníes citadas por el diario ‘Dawn’ han indicado que los enfrentamientos se saldaron con cuatro militares fallecidos y nueve atacantes muertos, subrayando además que los agresores no consiguieron entrar en el interior de la base gracias a la respuesta de los soldados.
La franja fronteriza entre Pakistán y Afganistán registra desde hace años un elevado nivel de violencia, en gran medida por las acciones de los talibán paquistaníes, mientras Islamabad acusa de forma reiterada a India y a los talibán afganos de respaldar al TTP, unas acusaciones que tanto Nueva Delhi como Kabul niegan.