El Ejército de Malí ha comunicado la eliminación de cinco presuntos integrantes del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), la rama de Al Qaeda en la región del Sahel, durante un bombardeo efectuado en el centro del país. La acción se enmarca en la campaña militar contra esta organización yihadista y contra los separatistas tuareg del Frente para la Liberación del Azawad (FLA), tras sus recientes ofensivas de gran envergadura.
En una nota difundida en redes sociales, las Fuerzas Armadas detallan que el ataque aéreo se llevó a cabo el martes contra “una camioneta cargada de aparatos logísticos y escoltada por numerosos elementos terroristas” en las inmediaciones de Kouakourou, dentro del círculo de Djénné.
“Tras analizar la situación y confirmar las observaciones, el objetivo enemigo fue alcanzado con éxito”, ha señalado el Ejército, antes de precisar que cinco sospechosos fueron neutralizados y que la camioneta y su carga “fueron destruidos”. “Las operaciones continúan en la zona para establecer un balance consolidado de la operación y localizar a elementos residuales”, ha sostenido.
El comunicado insiste además en la “determinación” de las Fuerzas Armadas malienses de “continuar con firmeza, profesionalidad y compromiso, las operaciones de seguridad en la totalidad del territorio nacional”, y pide a la ciudadanía que mantenga “su apoyo y confianza” en las fuerzas gubernamentales.
Paralelamente, el Africa Corps —antiguo Grupo Wagner, ahora integrado en el Ministerio de Defensa de Rusia— ha informado de la destrucción de un camión “perteneciente a la coalición terrorista entre el JNIM y el FLA” durante otro bombardeo en la región central de Mopti, sin ofrecer datos sobre posibles víctimas de esta operación de las fuerzas rusas.
Sobre el terreno, la situación continúa dominada por la inestabilidad y choques armados puntuales, tras las ofensivas conjuntas lanzadas a finales de abril y en junio por el JNIM y el FLA. Pese a ello, el presidente de transición, Assimi Goita, y el Grupo Wagner sostienen que mantienen el escenario bajo control.
Malí está actualmente gobernado por una junta militar surgida de los golpes de Estado de agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos dirigidos por Goita, hoy presidente de transición. Desde entonces, Bamako ha estrechado lazos con Rusia y se ha ido alejando de sus socios occidentales tradicionales, entre ellos Francia, antigua potencia colonial en el país.