El Ministerio de Asuntos Exteriores de Paraguay ha llamado a consultas este viernes al embajador de Brasil en Asunción, José Antonio Marcondes de Carvalho, para expresarle formalmente el malestar del Gobierno por unas recientes declaraciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre el origen de la contienda que enfrentó a ambos países entre 1864 y 1870.
La citación se produce una semana después de que Lula aludiera a la llamada Guerra de la Triple Alianza, en la que Uruguay y Argentina combatieron junto a Brasil, como ejemplo para justificar la importancia de reforzar el gasto en defensa y seguridad.
“Nos gusta la paz, pero no podemos olvidar que un buen día Paraguay decidió invadir Brasil. Invadieron Corumba y, al mismo tiempo, Uruguay y Argentina. Y esa guerra, que parecía insignificante, duró cinco años”, rememoró Lula, unas palabras que han provocado la indignación de las autoridades paraguayas, que consideran equivocada esa visión histórica.
El ministro de Exteriores paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, ha explicado en una comparecencia ante los medios que el diplomático brasileño fue convocado al mediodía en la sede del Ministerio, donde se le entregará una nota verbal de protesta. “Siempre defenderemos los más altos intereses de Paraguay”, ha manifestado.
“La dignidad de Paraguay no se negocia”, ha recalcado Ramírez, quien ha señalado además que tanto Lula da Silva como el presidente Santiago Peña “han conversado telefónicamente sobre este delicado asunto”. Ha subrayado, no obstante, que son numerosos los vínculos que unen a ambos Estados, con una intensa cooperación en distintos ámbitos.
Antes de este paso del Ejecutivo, el Congreso paraguayo aprobó el miércoles una carta en la que rechaza las afirmaciones del mandatario brasileño, al entender que “distorsionan y minimizan la historia”, especialmente al tratarse del considerado mayor conflicto bélico de América del Sur.
“La Cámara insta a que los acontecimientos históricos que han marcado profundamente a nuestros pueblos se aborden con sensibilidad, respeto y responsabilidad, y con espíritu de reconciliación”, se recoge en el texto.
La Guerra de la Triple Alianza comenzó a finales de 1864, cuando Paraguay decidió intervenir en apoyo de uno de los bandos de la guerra civil uruguaya, mientras el contrario contaba con el respaldo de Brasil y Argentina.
En reacción a la presencia militar brasileña en territorio uruguayo, Paraguay lanzó en diciembre de ese año una incursión sobre la entonces provincia de Mato Grosso, lo que desencadenó una guerra que dejó profundas secuelas históricas y graves pérdidas para el país, entre ellas la cesión de extensos territorios.