Las autoridades de Reino Unido han procesado por intento de asesinato al hombre arrestado tras el apuñalamiento de dos personas frente a una sinagoga en el barrio de Golders Green, en el norte de Londres, un ataque que ha llevado al Gobierno británico a elevar a “grave” el nivel de alerta antiterrorista.
La Policía Metropolitana ha detallado que el sospechoso, identificado como Essa Suleiman, “ha sido imputado por dos cargos de intento de asesinato y uno de posesión de un arma blanca en un lugar público” en relación con el suceso, ocurrido el 29 de abril en Golders Green.
Además, Suleiman ha sido acusado de intento de asesinato por otro episodio violento registrado ese mismo día en otra zona de la capital. El hombre, que permanece bajo custodia policial, tiene previsto comparecer este viernes ante un tribunal.
“Estamos decididos a que se haga justicia para las víctimas y ahora que se ha presentado una acusación contra una persona, insto a todos a que eviten cualquier especulación adicional en relación con este caso para que la justicia pueda seguir su curso”, ha declarado la jefa de la Policía Antiterrorista de Londres, Helen Flanagan.
El investigado participó en 2020 en un programa de prevención del terrorismo. El hombre, de 45 años, con nacionalidad británica y origen somalí, entró legalmente en el país y reside en el sureste de Londres, según los datos conocidos hasta ahora en el marco de las pesquisas.
Reino Unido no alcanzaba el nivel de riesgo “grave” desde noviembre de 2021, tras el atentado con bomba en el Hospital de Mujeres de Liverpool y el asesinato del diputado conservador David Amess, antes de que el umbral se rebajara a “sustancial” en febrero de 2022.
Por otro lado, la Embajada de Irán en Londres ha rechazado “categóricamente” todas las “acusaciones” sobre un supuesto papel de Teherán en los recientes episodios violentos en Reino Unido, incluido el ataque de Golders Green, y ha reiterado su condena “inequívocamente el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”.
“Tales acusaciones infundadas contra la República Islámica de Irán carecen de pruebas creíbles y parecen responder a intereses políticos particulares, con el objetivo de engañar a la opinión pública y desviar la atención de las verdaderas causas del terrorismo y el extremismo violento”, ha señalado la legación en un comunicado.
En esta línea, ha subrayado que “Irán está al frente de la lucha global contra el terrorismo y el extremismo violento” y ha lamentado que “algunos países occidentales, mientras afirman que combaten el terrorismo, se han convertido en lugares seguros para terroristas con las manos manchadas de sangre iraní”.
La Embajada ha recalcado igualmente que ha trasladado a Londres su inquietud por “ciertas actividades sospechosas” y “la potencial explotación de operaciones de falsa bandera en territorio británico”. “Abordar de forma efectiva las amenazas requiere una cooperación mutua, fundamentada en pruebas creíbles”, ha concluido.